El adolescente que caminó 92 kilómetros con su hermano enfermo a cuestas

Una historia que nos demuestra que en la Tierra todos somos iguales, sin importar nuestra condición y si vivimos en la misma casa como hermanos, debemos cuidar de  los demás.  Esa es la misión que debemos cumplir.  Este niño nos dio el ejemplo

hermanos

Hace un año, Hunter Gandee dejó boquiabierto al mundo al recorrer 60 kilómetros con su hermano Braden a cuestas. La nobleza de sus motivaciones, que enseguida te contaremos, emocionó a muchos; y su conmovedora caminata resultó de gran ayuda para personas que realmente la necesitaban. Hunter tenía apenas 14 años, siete más que Braden. Su juventud no está reñida con la madurez ni ha provocado que se duerma en los laureles. Al contrario: doce meses después, ha querido superarse y lo ha logrado. Esta vez han sido 92 kilómetros. Y todo para concienciar al planeta sobre la parálisis cerebral, enfermedad que sufre Braden.

Leemos esta emocionante historia en el blog «Star Pulse». Tres días, de viernes a domingo, es el tiempo que los hermanos han invertido en recorrer la distancia que separa la escuela de Braden del Centro de Rehabilitación Pediátrica de la Universidad de Michigan. Un total de 91.73 kilómetros. «Quiero que la gente vea la lucha que Braden tiene que afrontar cada día. Quiero salir ahí fuera y enseñarles a todos que podemos construir un mundo mejor para las personas con parálisis cerebral», explica Hunter, convencido del enorme valor de su esfuerzo.

Pero las buenas intenciones no bastan para recorrer semejante distancia con un niño de 8 años a la espalda. Es necesaria fuerza, perseverancia, fortaleza física y mental. Hunter reúne todas esas cualidades, pero cuando sus piernas flaquearon también recibió apoyo. Fueron muchos los que quisieron acompañarle durante algunos tramos del camino; y él mismo relata cómo sus amigos le animaron a continuar cuando sufrió un pequeño colapso al final del segundo día. «Si no fuese por todos ellos, nunca lo habría conseguido», subraya el joven héroe.

Además, los hermanos recibieron asistencia de fisioterapeutas cada pocos kilómetros, momentos que Hunter aprovechaba para desprenderse del arnés en que transportaba a Braden. Y así, paso a paso, fue cómo superaron en más de 32 kilómetros su marca de 2014. Aunque el dinero nunca fue el objetivo principal, el año pasado recaudaron 200.000 dólares que invirtieron en construir un parque adaptado en la escuela especial a la que asiste Braden, del que han podido disfrutar tanto él como sus compañeros.

«Mucho más que dolorido. Mucho más que cansado. Mucho más que agradecido. Mucho más que bendecido». Ése fue el precioso mensaje que Hunter colgó en su cuenta de Twitter al completar su desafío, el domingo por la tarde. Una vez más ha llegado a la meta, no por recorrer kilómetros sino por contagiar su entusiasmo con cada paso, por hacer que su causa sea visible desde todos los rincones del mundo.A estas alturas seguro que ya está estudiando el mapa de nuevo, trazando un recorrido aún más ambicioso para 2016

Fuente: ABC

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *