Naturaleza, tradiciones y leyendas en el norte de Córdoba

La denominada Córdoba Norteña la integran localidades y ciudades plenas de provincianía tales como Caminiaga, Cerro Colorado, Colonia Caroya,Deán Funes, Jesús María, Las Peñas, Quilino, San José de la Dormida, San Pedro Norte, Sinsacate, Villa del Totoral, Villa María del Río Seco y Villa del Valle de Tulumba.

Se trata de una de las regiones más cautivantes que invita a una experiencia turística en la que el visitante tiene un rol activo y participativo con las comunidades locales.

Friso

Esa vinculación turista – destino permite reflexionar a cerca de la existencia de “otro modo de hacer y consumir turismo”; desarrollar un modo más responsable con el ambiente, con lo social y con el desarrollo económico.

Bajo este nuevo paradigma la región Córdoba norteña plantea no sólo hacer un viaje sino vivir una experiencia que se vivencia en los senderos trazados por la historia, en la mirada sincera y cálida de la gente, en los paisajes llenos de naturaleza y leyendas.

Esa variabilidad cromática se observa en los distintos paisajes integrados por extensos bosques de palma caranday, arroyos de aguas cristalinas que atraviesan quebradas, las verdes sierras y en las Salinas Grandes.

El norte cordobés es guardián de dos de las áreas naturales más interesantes de la Provincia: Monte de las Barrancas, en las Salinas Grandes, y Cerro Colorado, en cuyas laderas se encuentras pintadas más de 35 mil pictografías que testimonian las presencia de los pueblos originarios. 

En tiempo de jesuitas

Descubrir el legado de los jesuitas en las estancias Caroya, Jesús María y Santa Catalina –hoy Patrimonio de la Humanidad– se combina con el recorrer pueblos coloniales, parajes y postas a lo largo del Camino Real al Alto Perú y la posibilidad de caminar por la calle empedrada en la Villa de Tulumba, que posiciona en el pasado histórico.

Las artesanías regionales y la exquisita gastronomía -cabritos de Quilino, salames y vinos de Colonia Caroya, entre otros, rescatan la esencia del encuentro de culturas.

Cada pequeño pueblo o ciudad tiene una historia cautivante que el turista va descubriendo en el relato de sus apasionados guías locales, en las leyendas de los pobladores o en alguna de las tantas imágenes que se logran captar con una cámara fotográfica.

Una experiencia que pone a prueba la memoria emotiva, los olores, los sabores, es decir todos los sentidos para recorrer esa Córdoba Norteña que muestra orgullosa una gran diversidad cultural. 

Estos atributos apuntan a un contacto pleno con la naturaleza y la cultura en medio de la absoluta tranquilidad, con una variada oferta de servicios hoteleros y gastronómicos.

Ese viaje que al retornar permite contar que se recorrieron lugares donde estuvieron Jerónimo Luis de Cabrera, Facundo Quiroga, Pancho Ramírez, Leopoldo Lugones, Octavio Pinto, Fernando Fader, Rafael Alberti, Pablo Neruda, Ernesto “Che” Guevara y Atahualpa Yupanqui, algunos de los personajes que dejaron una huella indeleble en los caminos de la prolífica región.

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