La risa

Las emociones son contagiosas, ver la risa del otro nos contagia y reímos, creando dentro de nosotros una conexión sin fin entre cerebro y cuerpo. No solo una persona, sino  todos los que forman el entorno, se contagian, comparten este estado emocional de la fuerza del amor entre nosotros y los consiguientes estados positivos. 

Diversos estudios han demostrado que la sonrisa, aunque no sea genuina disminuye los niveles de estrés y nerviosismo. Debemos forzarnos a  sonreír, sin importar la adversidad que llevemos en el interior. Nace así en nosotros un nuevo hábito que descubre cualidades que están escondidas en nuestro interior. Me hace recordar al  payaso PIPO y su  canción  hermosa SONRIE:

-«Di qué te pasa, por qué ahora no sonríes, no te detengas, mírame y dímelo…»

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