El Niño Maltratado

Este día está dedicado al niño maltratado. Qué terrible es siquiera decir esto.  Un bebé llega al mundo con una carita totalmente llena de inocencia, desarmado, sin ningún prejuicio, abierto a todo lo que sus padres y el mundo en general le ofrezcan. Sonríe con todo su rostro sin restricción alguna. Cuando mira a la persona que ama lo hace con una mirada que refleja el amor absoluto, sin limitaciones.

En las manos de sus padres queda esta criatura que es la trascendencia de ellos, y si bien nos hemos dicho para calmar nuestras consciencias que a nadie nos han enseñado a ser padres, ni siquiera hacemos muchos esfuerzos para tratar de comprender el gran compromiso que representa traer al mundo una vida que en el futuro deberá tener la responsabilidad de la continuación. 

Hemos creado una sociedad en donde los niños están abandonados a su suerte, solos, en sus hogares, o en las calles buscando aquello que todos buscamos: Aceptación, con A mayúscula, también compañía,  amistad, algo de comprensión. Cuantas veces nosotros, los padres hemos faltado al darles estas sencillas cosas y más bien les hemos gritado, insultado, al decirles que son inútiles o  insoportables o algún otro adjetivo grosero, ya sea porque el trabajo, los problemas sociales o nuestra propia relación de pareja nos agobian.  Y hasta algunas veces, sencillamente los detestamos.

Este maltrato tan elemental que ocurre en todos los ambientes sociales es el fundamento de la sociedad enferma. El abandono y el maltrato emocional crean personas carentes del principio básico que todos los seres humanos, incluso los niños, merecen respeto.

No quisiera analizar las razones del maltrato a los infantes cuando es llevado a los extremos pero tal vez este mismo, inicialmente fue provocado por la falta de aceptación. Los niños ahora se crían solos, con la televisión, el Internet, muchas veces dentro de una familia integrada por una mujer sola, sin apoyo, en un mundo que a veces puede resultar muy frío y agresivo.

Toda esta reflexión la hago no con la finalidad de deprimirlos, sino para que pensemos seriamente en que debemos intentar alguna solución para nuestra sociedad. Todos los problemas económicos, sociales, de desempleo, de relaciones, ecológicos, se crearon porque de ese bebé que nació abierto a todo, hemos hecho un ser irresponsable, que pretende explotar a su prójimo y al planeta, que no se preocupa del bienestar de sus congéneres y que continuará la cadena maltratando a su propio hijo.

Necesitamos de todos, realmente, para comprender que cada uno de nosotros, cada uno en su ambiente, debe visualizar que depende de todos los seres humanos que viven en el planeta y ellos a su vez dependen de él.   Si nuestro hermano, el vecino de enfrente, el jefe en el trabajo, el acreedor, piensa que no puede hacer con nosotros lo que él no quiere que le hagan a él – y viceversa – realmente los cambios empezarían a notarse al día siguiente.  Se trata únicamente de dar el primer paso y con algo realmente sencillo.  

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