Acto humano

 

A veces el mundo puede parecer un lugar muy cruel, pero de cara a la adversidad existe la bondad.  Alrededor del mundo, las personas muestran su preocupación, particularmente por los más débiles. 

En estos momentos tan funestos que vivimos, más que nunca tenemos que recordar el buen corazón que late dentro de la gran mayoría de nosotros.  Frente a la crueldad de los tiempos, volvamos nuestra mente a los valores tan preciosos que son el agradecimiento, la generosidad, la amistad y muy particularmente el amor dentro de la familia. Vemos que las cualidades negativas del ser humano lo han llevado a perseguir metas falsas, que por lo efímeras parecen tan atractivas.  Lo trascendente se esconde en el trabajo diario, tanto físico, como interior: los pequeños pasos que nos llevan a valorar a todos nuestros familiares y amigos, a aprender el valor de la conexión con ellos, pensando en ellos, porque pensando en su bienestar ganamos el nuestro.

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