Pros y contras de dejar a los niños con una cuidadora, los abuelos o en la guardería

Para muchas parejas es el eterno debate. Las familias afortunadas que cuentan con abuelos gustosos de cuidar de los pequeños sienten la felicidad de dejar a sus hijos con personas de total confianza, que les van a dar un cariño constante y, además, les permitirá ahorrarse el coste que supone contratar a una cuidadora o llevarle a la guardería. Otra de las ventajas de contar con los abuelos es, según Ana Roa, psicopedagoga y autora de «¡Vive la vida!», que se ofrece sentido de continuidad familiar y que los abuelos servirán de modelos, consejeros y confidentespara los pequeños.

NIÑOS

En la otra cara de la moneda destacan como aspectos negativos las posibles malas relaciones de uno de los miembros de la pareja con sus suegros, que la relación abuelos-nietos no está enmarcada en un objetivo educativo, y que los padres deben dejar muy claras las normas que quieren que se sigan con sus hijos para que no sean unos consentidos.

Para los que deben elegir entre cuidadora y guardería o escuela infantil,el quebradero de cabeza es aún mayor. Para ayudar a tomar una decisión, Ana Roa explica que la primera opción permite que el niño reciba cuidados de manera individualizada dentro de su entorno, se ajuste a las rutinas que deseen los padres mantener y que se generen estrechos lazos entre el menor y la cuidadora. Asegura que es una opción muy buena para padres que pasan muchas horas fuera de casa. Aún así, conviene señalar que el coste económico es mayor que el de la guardería y que el pequeño no desarrollará tanto ni sus relaciones sociales con otros niños ni recibirá tantos estímulos como en una escuela infantil.

Elegir una ciudadora es la opción que más tiempo llevará a los padres porque siempre es difícil confiar en alguien no conocido para que se encargue de nuestros hijos y esté tantas horas con ellos. Se trata de una opción muy cómoda para el niño, pero no hay que obviar que el coste económico es elevado, que requiere mucha atención por parte de los padres y que el pequeño se socializa menos.

Esta opción también supone que el niño se ponga menos veces malito y que la atención que reciba será constante. Para la autora de «¡Vive la vida!» es conveniente tener en cuenta una serie de pautas a la hora de elegir a una cuidadora:

—Valorar cualidades como la paciencia, actitudes cariñosas, iniciativa…

—Repasar con ella las referencias que aporte.

—Estar pendiente de la actitud de la cuidadora y del pequeño, comprobar si ella trabaja a gusto, si al niño se le ve contento…

—Asegurarse de que está preparada para afrontar situaciones de riesgo.

—Observar el primer contacto que tenga con el niño y establecer un periodo de prueba de unos diez días para saber si sigue las pautas que se le ha indicado.

—Entrevistar al mayor número de personas.

Los padres que se decanten por la escuela infantil deben asumir que el niño se contagiará muy fácilmente de los temidos virus, que es posible que pueda recibir algún golpe o mordisco por parte de otros niños…, pero también «aprenderá a compartir y tendrá mayores destrezas sociales, sabrá a jugar y ser menos caprichoso porque no será continuamente el centro de atención», matiza Ana Roa. La escuela infantil no es únicamente un lugar para dejar al niño y que lo cuiden, allí también se aborda el desarrollo pscológico, emocional y físico de los pequeños.

Fuente: ABC

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