Hablando de la envidia

Comentario: La envidia, bien encaminada, es una herramienta que la misma naturaleza nos ha dado, que nos ayuda a construirnos.

Por lo tanto, la envidia es un atributo esencial. Como todo ha sido creado por una razón, bajo ninguna circunstancia debemos suprimirla.

Debemos percibirla como una herramienta para nuestro desarrollo, simplemente uno de los medios que la naturaleza tiene para motivar al humano.

La envidia puede ser como la mecha que impulsa el mecanismo de crecimiento, motivo por el cual es tan inmensa la importancia de tener una correcta educación. No nos referimos a la que solo pretende introducir información en nuestra cabeza para terminar un producto que encaje en el sistema económico, tal como sucede con todos nosotros, sino la educación que desarrolla y potencia a ser humano de tal forma que no quiera dañar a nadie en el proceso de acceder a lo que quiere en su camino.

 A pesar de que la envidia puede ser una cualidad negativa, dirigida en el sentido correcto nos empuja y nos conduce al éxito. Solo necesitamos ir de la mano de una Educación Integral para poder relacionarnos correctamente

Envidia

Toda persona conoce la sensación punzante que asalta cuando alguien posee alguna propiedad que le gustaría para sí: sea el cariño que el padre profesa por la hermana pequeña, el bagaje intelectual de un amigo, la nueva bicicleta eléctrica del vecino o las vacaciones que disfrutarán en breve el jefe y su esposa. Incluso puede experimentarse envidia en el restaurante, pues el comensal de la mesa contigua ha escogido un entrante con un aspecto más suculento que el que hemos seleccionado nosotros.

A diario se presentan múltiples ocasiones para comparar las propias pertenencias, experiencias y cualidades con las de otros semejantes. Y esta comparación resulta dolorosa si se sale perdiendo. Aunque nos cueste admitirlo, la emoción que experimentamos en esos momentos es la envidia.

¿Por qué pueden importarnos tanto las cualidades triviales de otros individuos? ¿De qué manera influye la envidia en el pensamiento y la conducta? ¿Cuándo se manifiesta este sentimiento con mayor intensidad? Según recientes estudios, esta emoción nos permite percibir la propia inferioridad con el objetivo de contrarrestarla. Sin embargo, también presenta un lado oscuro: los impulsos envidiosos pueden provocar que se hostigue a los congéneres o que se profese una conducta asocial. Con todo, a veces sirve de estímulo para superarse.

Fuente: Investigación y Ciencia

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