La importancia de crecer con un padre

La creación de una familia solo es posible cuando un hombre y una mujer unen su deseo y como resultado vienen los hijos, formando de esta manera un sistema llamado familia.

El solo hecho de que falte un elemento principal pone en riesgo grave al sistema familiar.

Tanto la madre como el padre trasmiten valores y el no contar con uno de ellos, nos impide adquirir todo lo que necesitamos para alcanzar un equilibrio en todos los sentidos; la naturaleza no se equivoca.

Para tener todas las oportunidades y caminar por la vida en buenos términos necesitamos a nuestros padres que nos ofrezcan un buen entorno en el cual crecer.

La  experiencia de no contar con uno de ellos nos obliga a caminar con muletas, cuando lo normal, es poder caminar con los dos pies.

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La falta del padre en el desarrollo puede alterar algunas funciones cerebrales.

A pesar de toda la tecnología que existe hoy en día, todavía es difícil para un hombre y una mujer criar a un bebé. Pero, ¿es importante que ambos padres críen a ese niño?

Muchos estudios han indicado el valor de una madre, pero pocos han definido claramente la importancia de un padre, hasta ahora.

Nuevos hallazgos del Instituto de Investigación del Centro de Salud de la Universidad de McGill muestran que la ausencia de un padre durante los períodos críticos del crecimiento, deteriora las habilidades sociales y conductuales en los adultos.

Esta investigación, se realizó con ratones y se publicó, recientemente, en la revista Cerebral Cortex. Se trata del primer estudio en relacionar la ausencia del padre con atributos sociales y también es el primero en correlacionarla con los cambios físicos en el cerebro.

Aunque hemos utilizado ratones, los resultados son muy relevantes para los humanos. Hemos utilizado ratones de California que, al igual que en algunas poblaciones humanas, son monógamos y crían a sus hijos juntos”, señaló la autora principal, la Dra. Gabriella Gobbi, investigadora del Instituto de Enfermedad Mental y Adicciones de la misma universidad, y profesora asociada en la Facultad de Medicina de la Universidad McGill.

Debido a que podemos controlar su entorno, podemos igualar factores que difieren entre ellos. Los estudios de los ratones en el laboratorio, por lo tanto, pueden ser más claros de interpretar que los humanos, en los que es imposible controlar todas las influencias durante el desarrollo», añadió el primer autor, Francis Bambico, antiguo alumno de la Dra. Gobbi en McGill quien ahora cursa un postdoctorado en el Centro para la Adicción y la Salud Mental, en Toronto.

La doctora Gobbi y sus colegas compararon el comportamiento social y la anatomía del cerebro un grupo de ratones que habían sido criados por ambos padres y los compararon con cerebros de ratones criados sólo por sus madres. Los ratones criados sin padre tenían interacciones sociales anormales y fueron más agresivos que sus homólogos criados con ambos padres. Estos efectos fueron más fuertes para las crías hembras que para sus hermanos. Las hembras criadas sin padres también tuvieron una mayor sensibilidad a la droga estimulante: la anfetamina.

Los déficits de comportamiento que observamos son consistentes con estudios humanos de niños que crecen sin un padre. Estos niños han demostrado que tienen un mayor riesgo de padecer conducta desviada y, en particular, las niñas han demostrado estar en riesgo de abuso de sustancias. Esto sugiere que estos ratones son un buen modelo para comprender cómo surgen estos efectos en los seres humanos”, dijo la Dra. Gobbi , quien también es psiquiatra de la  Universidad de McGill.

En cachorros privados de padres, el equipo de la Dra. Gobbi también identificó defectos en la corteza prefrontal de los ratones, una parte del cerebro que ayuda a controlar la actividad social y cognitiva, que se relaciona con los déficits del comportamiento.

Ésta es la primera vez que los resultados de nuestra investigación han demostrado que la privación paterna durante el desarrollo afecta la neurobiología de la descendencia», concluyó Gobbi.

De acuerdo con la investigadora y con su equipo de trabajo, estos resultados deben incitar a los investigadores a investigar, más profundamente,  el papel de los padres en las etapas críticas de crecimiento y sugieren que ambos padres son importantes para el desarrollo de la salud mental de los niños.

Fuente: QUO

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