Cambiar el pensamiento negativo

Comentario:

El japonés Masaru Emoto llevó a cabo estudios y experimentos sobre el efecto que tienen las ideas, las palabras y la música sobre las moléculas de agua y mostró el resultado con fotografías. En ellas podemos ver que el agua tomada de fuentes y arroyos limpios de montaña, formó estructuras cristalinas muy bellas, en contraste con los cristales deformados y distorsionados formados por las muestras de agua polucionada o estancada. El agua expuesta a música clásica tomó formas delicadas y simétricas. Cuando las muestras de agua fueron expuestas a música heavy metal o palabras negativas, o cuando se enfocaron sobre ellas intencionadamente, pensamientos o emociones negativos, el agua no formó cristales y en su lugar se crearon estructuras caóticas y fragmentadas. Entre otras cosas, el análisis añade lo siguiente:

“Un conjunto de fotografías mostraba la diferencia asombrosa entre los modelos cristalinos evocados por las palabras ‘Hagámoslo’ y ‘Hazlo’. Los cristales formados por las palabras ‘Hagámoslo’ eran como hermosos copos de nieve. La palabra ‘Hazlo’, sin embargo, no formó ningún cristal. Algunas veces, cuando no podemos ver el resultado inmediato de nuestras oraciones y afirmaciones, pensamos que estas han fracasado.

“Pero, tal como podemos aprender de las asombrosas fotografías de Masaru Emoto, aquellos pensamientos de fracaso en sí mismos quedan también representados en los objetos físicos a nuestro alrededor. Ahora que somos conscientes de eso, quizá podamos comenzar a darnos cuenta de que, incluso cuando los resultados inmediatos no son visibles a los ojos humanos, ellos están ahí. Cuando enviamos nuestro amor (no sentimos unidos) a la Tierra, ella responde. Nuestro propio cuerpo está compuesto en un 70 por ciento de agua. Y la superficie de la tierra es también un 70 por ciento de agua. Hemos visto anteriormente la prueba de que el agua, lejos de estar inanimada, está realmente viva y responde a nuestros pensamientos y emociones. Quizá, habiendo visto esto, podamos comenzar a entender realmente el imponente poder que poseemos al elegir nuestros pensamientos e intenciones, para sanarnos a nosotros mismos, así como a nuestro medio ambiente. Pero esto solo será posible si creemos”.

Hagámoslo, nosotros podemos transformar nuestro entorno con nuestros pensamientos, nuestras intenciones. Al encontrar a quien sea, en la calle, la casa, la oficina, el súper, que su pensamiento más íntimo sea de amor, de empatía, solo esto, sin decir nada. Al principio podrán sentirlo como fingido, pero verán que con el paso del tiempo se volverá una segunda naturaleza que se irá contagiando de sujeto en sujeto. 

Hagámoslo, continuemos con el experimento del señor Emoto, creando modelos simétricos armoniosos en todos los seres vivientes y el planeta.

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