La importancia de educarnos

Existen pocas dinámicas sociales en la naturaleza tan nobles y que conecten tanto con nuestro yo ancestral como el hecho de transmitir conocimientos a otros miembros de nuestra ‘tribu’. Cómo hacer fuego o cuál era la técnica para fabricar fueron probablemente las primeras ‘lecciones’ que recibieron los homínidos de los que descendemos.

En los últimos meses, los recortes han afectado de manera especial a instituciones educativas de todo tipo. También se ha puesto en marcha una nueva Ley desarrollada por el ministro Wert. Por esta razón es interesante hacer un pequeño análisis de lo que ha supuesto la educación en la historia evolutiva del hombre.

Sabemos que el fenómeno de la enseñanza activa o intencional ha convertido a nuestra especie en una de las más exitosas del planeta. Ser capaces de transmitirnos información vital para la supervivencia en aquella época, como por ejemplo qué animales y plantas son peligrosos, nos otorgó una ventaja adaptativa que pocos animales poseen.

La labor del instructor

La transmisión cultural se produce de muchos modos, especialmente a partir de la imitación por observación. Pero enseñar es un proceso más sofisticado en el que interviene dos o más individuos que interactúan y cooperan. A diferencia de otras formas de aprendizaje social, la enseñanza requiere la intervención de un instructor.

Con enseñanza activa nos referimos al hecho de que un individuo transmita información a otro de manera intencionada sobre cómo hacer algo porque es consciente de que lo desconoce. Esto implica ser capaz de ponerse en su lugar y saber cuáles son las dificultades por las que el «aprendiz» puede estar pasando. De esta manera, el ‘profesor’ puede ayudar en el proceso, ya sea corrigiendo, haciéndolo el mismo más despacio o repitiéndolo varias veces. Sin una gran capacidad de empatía, esto no sería posible.

Comentario:

El mundo se encuentra en una crisis educativa, y los métodos que hemos utilizado hasta ahora han perdido su significado frente a la sociedad interdependiente de hoy en día. El ser humano ha llegado a tal punto en su evolución que ahora necesita una educación integral que contemple todos los temas en forma circular, no en forma lineal y dividida. La constitución e implementación de un sistema así le permitirá al hombre tener una visión más amplia de su propósito como ser humano que vive en un planeta del que forma parte, no como un individuo separado, sino como integrado a todo, preocupado de todos los elementos a su disposición para crear una sociedad más equilibrada y justa. 

Aunque las pruebas acumuladas aún son pocas, en el Reino Animal poseemos evidencias de instrucción. Este es el caso de las orcas, las cuales colocan focas muertas en las mandíbulas de sus crías para que practiquen. También existen observaciones de chimpancés que animan a sus infantes a jugar con las piedras que se usan para abrir nueces o las depositan en sus manos en la posición correcta. Con el mismo fin, las madres pueden hacer los movimientos necesarios para abrir los frutos secos más despacio o a ‘cámara lenta’, de manera les sea más fácil adquirir la técnica: un proceso que esta especie tarda más de 6 años en perfeccionar. En varios órdenes de aves, también se facilitan a la descendencia oportunidades para practicar o se animan o castigan determinados comportamientos.

Sacar provecho del trabajo de otros

Además, sabemos que la presencia de adultos es fundamental para regular la conducta de los más jóvenes. Hace una década, un grupo de elefantes adolescentes comenzó a asesinar rinocerontes en Suráfrica, algo que no había pasado con anterioridad. La solución consistió en introducir un macho adulto en el grupo que frenaba la violencia de los más agresivos. El equivalente a un tutor o educador en humanos.

Otra característica clave de la enseñanza y el aprendizaje en humanos es el hecho de que cada vez que inventamos algo no tenemos que comenzar de cero. Los que diseñaron el primer avión no tuvieron que descubrir de nuevo la rueda o el metal. Los humanos continuamente nos apoyamos en los inventos y técnicas que otros han desarrollado de manera previa. A este fenómeno se le denomina efecto trinquete o ‘ratchet effect’. Los libros son uno de los métodos para acumular conocimientos, pero las personas tienen una mayor importancia en el desarrollo de los más jóvenes por la retroalimentación en tiempo real que se produce.

Padres, profesores y maestros son los primeros vehículos transmisores del conocimiento. De ahí su importancia en el desarrollo y evolución de nuestra especie. Más allá de lo conveniente o no de los recortes y la nueva Ley, nunca debemos olvidar esta importante función social que educadores de todo tipo han cumplido y cumplen en una de las capacidades más distintivas del ser humano: transmitirnos los unos a los otros conocimientos gracias a los cuales nos adaptamos mejor a nuestro entorno físico y social.

Fuente: El Mundo

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