Restricción al comercio de madera

Los delegados de la convención CITES, llevándose a cabo en Bangkok, Tailandia, han acordado en establecer rígidas restricciones en torno a la tala de árboles en peligro de extinción. El palisandro y el ébano adquirieron especial protección dada la gran incidencia de tala ilegal. La Convención de Comercio Internacional de Especies Silvestres de Florea y Fauna en Peligro (CITES, por sus siglas en inglés) es un acuerdo intergubernamental fundado en 1975 en donde 177 países buscan asegurar un comercio que proteja a especies de plantas y animales cuya supervivencia esté en peligro por la actividad económica.

En la convención de este año, la tala de árboles sufrió severas restricciones, ya que a partir de este momento tanto importadores como exportadores de madera tendrán que portar un permiso para comerciar ébano (principalmente localizado en Madagascar) y palisandro (localizado en Asia y Sudamérica).

La demanda china en torno a este tipo de productos ha disparado la tala ilegal de los mismos; el metro cúbico de estas maderas llegando a costar hasta $50 mil dólares. Con estas ganancias, se calcula que el comercio ilegal genera alrededor de 30 millones de millones de dólares anualmente.

Si algún país incumple con las restricciones impuestas por CITES, éste se verá forzado a pagar una multa (cuya magnitud dependerá de la ofensa cometida). Sin embargo, si por algo es conocida CITES, es por la severidad de sus sanciones; incentivando así a la comunidad internacional para proteger al medio ambiente y evitar consecuencias desagradables, tanto económica como ecológicamente.

Comentario:

Habitamos en un planeta que al parecer intentamos destruir. La economía y el desarrollo de las naciones juegan un papel importante en esta destrucción. Debemos aprender a desarrollarnos como seres humanos, verdaderos hijos de la naturaleza, cubriendo nuestras necesidades, de tal forma que respetemos los márgenes que la naturaleza nos señala, márgenes que están enmarcados en el equilibrio, donde el consumo de las cosas sea justo y no desproporcionado, ya que dicha desproporción  crea el desequilibrio, el consumo excesivo de recursos, y tarde o temprano el planeta reclamara su espacio. Todos tenemos cabida en esta tierra, es cuestión de consciencia.

Fuente: NGNEspañol

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