Grandes artistas que se celebran el 6 de Abril

1. RAFAEL SANZIO Nació en Urbino, en 1483, en la corte del Duque Federico Monteferto.

Hijo del pintor Giovanni di Sante di Pietro con el que se inicia en los rudimentos de la pintura. Tras el fallecimiento de su padre, Rafael pasa por varios talleres hasta llegar al taller el Perugino, en Perusia, su gran maestro.

2. Recordemos que las obras de Perugino se caracterizaban por las composiciones simétricas, los paisajes amplios, la dulzura de los personajes, los peinados de sus vírgenes y la sobriedad de los ropajes.

El ambiente artístico y cultural que impera en el Urbino de los Montefelto, la influencia de su padre y la de Perugino es lo que apreciamos en las primeras obras de Rafael.

La escena de la Escuela de Atenas, con la presencia de filósofos y sabios de la Antigüedad celebra la búsqueda racional de la verdad, que en aquellos años de apertura a la sabiduría antigua, se compenetraba con la verdad revelada por el cristianismo

3. Su clientela florentina, el tema que más le demanda es el de la Virgen con el Niño, convirtiéndose Rafael en el gran creador de Madonnas, creando un estilo propio, estilo que será imitado por diversos autores como por ejemplo el español Luis de Morales

En sus cuadros de Vírgenes vemos claramente la influencia de Leonardo, por sus composiciones triangulares, y la asimilación del sfumato

4. ALBERTO DURERO Alberto Durero está considerado como uno de los artistas más misteriosos que ha dado la Historia. Alberto Durero nació en Nüremberg. Su padre, Albrecht Dürer, más conocido como Alberto el Viejo, se estableció en dicha ciudad procedente de Hungría en 1455. Sus primeros conocimientos sobre el grabado y la pintura los adquiere a través de su padre y de Michael Wolgemut, el pintor más importante de su ciudad natal. En 1494 viaja a Florencia y Venecia, ciudades a las que regresaría en 1505 y 1507, donde entra en contacto con el renacimiento italiano y recibe sus influencias.

5. Autorretrato. Realizado en el año 1500 con pintura al óleo sobre panel de madera, se representa a sí mismo sosteniendo una flor de cardo en su mano derecha. Algunos estudiosos creen ver en este símbolo su pertenencia a la Orden de los Caballeros de San Andrés del Cardo. Esta orden, creada en 1314 por Robert Bruce (Robert I de Escocia), contaba entre sus miembros con varios centenares de Caballeros Templarios.

6. «LA MELANCOLÍA»: UN TRATADO DE SIMBOLGÍA Tenemos ante nosotros una de las obras de arte que más cantidad de interpretaciones ha suscitado, por gran cantidad de  buscadores de la parte oculta de la historia. Al margen de su valor estético, el autor nos esconde una serie de enigmas que merecen ser desvelados. El propio artista en una nota manuscrita en el esbozo del grabado: «Las llaves representan el poder y la escarcela riquezas». A través de esta nota Durero nos invita a buscar los significados que se esconden más allá de la apreciación visual.

En la parte derecha del grabado, una mujer provista de grandes alas, sentada y pensativa, sostiene un compás en su mano derecha: La Melancolía, que simboliza ese estado típico del alquimista esperando con paciencia el éxito, que aparece representado a través del poliedro: La Piedra Filosofal. A su derecha, la rueda de molino sobre la que descansa el niño alado, nos habla de la operación de moler y separar: La Vía Seca. Por detrás de la piedra, una escalera de siete peldaños nos muestra la ascensión del sabio a través del Árbol Hermético. En la pared, detrás del niño, la balanza y el reloj de arena, que simbolizan El Equilibrio y el Tiempo. Justo por encima de la propia Melancolía, una campana que simboliza un ascenso en la jerarquía o la consecución de algo de suma importancia. Y por debajo de la campana, el cuadro mágico o Mesa de Júpiter, que representaría el sueño de La Melancolía; el logro definitivo de la Piedra Filosofal. 

7. IGOR STRAVINSKY Compositor ruso nacionalizado francés y, posteriormente, estadounidense. Una de las fechas clave que señalan el nacimiento de la llamada música contemporánea es el 29 de mayo de 1913, día en que se estrenó el ballet de Stravinsky, La consagración de la primavera. Su armonía politonal, sus ritmos abruptos y dislocados y su agresiva orquestación provocaron en el público uno de los mayores escándalos de la historia del arte de los sonidos.

8. Pintura de Igor Stravinsky, hecha en 1929 por F. Man. Alemania.

9. Autor de otros dos ballets que habían causado sensación, El pájaro de fuego (la obra que lo dio a conocer internacionalmente en 1910) y Petrushka, el citado día de 1913, Stravinsky se confirmó como el jefe de filas de la nueva escuela musical. Sin embargo, él nunca se consideró un revolucionario; de manera similar a Picasso en el campo de las artes plásticas, el compositor se caracterizó siempre por transitar de un estilo a otro con absoluta facilidad, sin perder por ello su propia personalidad. El ruso, el neoclásico y el dodecafónico son, a grandes rasgos, los tres períodos en los que puede dividirse la carrera compositiva de este maestro, uno de los referentes incuestionables de la música del siglo XX

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