Emociones Dañinas- Bienestar Interior

Imagen 1. Acumular sentimientos negativos como rencor, odio, rabia, crítica, malos deseos o malos pensamientos, afectan considerablemente la salud pues, debilitan al sistema inmunológico, generando una ventana abierta a enfermedades en cualquier parte del cuerpo. Está comprobado que el enojo por mínimo que sea pasa en forma de bilis del hígado a nuestro torrente sanguíneo hasta los pulmones y el corazón, provocando a la larga todas las enfermedades cardiovasculares y pulmonares.

Imagen 2. La primera idea a considerar es que estas emociones se producen cuando nos sentimos amenazados, es decir, cuando nuestro cerebro activa lo que llamamos el Modo de Emergencia. Por lo tanto, una persona que no se siente amenazada por alguna circunstancia, no desarrollará emociones negativas frente a la misma. Nos sentimos amenazados por una situación si de alguna manera percibimos que es dañina o desagradable y no podemos hacer nada para impedir que nos afecte. Si al hacer esta evaluación, nuestra mente duda de que podamos dominarla con facilidad, entonces se disparan las reacciones de emergencia, es decir, las emociones negativas. En resumen, las emociones negativas surgen dependiendo de cuan capaces o incapaces nos sentimos para dominar una situación que podría ser desagradable o dañina.

Imagen 3. Seguramente usted ha sentido dolores de cabeza, espalda o estómago después de pasar por un gran enojo producto de una acción inesperada de parte de otra persona, así se trate un amigo, un familiar, una pareja, etc., y experimenta  algún tipo de frustración, enojo, indiferencia, por ese motivo. Lo que tenemos que considerar es que si reaccionamos en forma negativa, sin pensar o analizar nuestros actos lo que hacemos es contestar una negatividad con otra negatividad, generando una cadena de agresión y odio, la mayoría de las veces infundado.

Imagen 4. La hipocresía es el acto de fingir que se tienen cualidades, ideas y sentimientos que en realidad no se tienen. La palabra proviene del latín tardío hypocrisis y del griego hypokrisis, que significan acción de desempeñar un papel.

En psicología, el comportamiento hipócrita se relaciona al error fundamental de atribución: los individuos tienden a explicar sus acciones atribuyéndolas a su ambiente, pero consideran las acciones de otros a «características innatas», lo que lleva a un juicio sobre los otros, mientras que se justifican las acciones propias.

Muchas personas no reconocen sus defectos, que sí condenan en el resto de la gente. Según la psicología Freudiana a este comportamiento se le conoce como proyección psicológica. Este es más un autoengaño que un engaño deliberado al resto de las personas. En otras palabras, la «hipocresía psicológica» es a menudo interpretada por psicólogos como un mecanismo inconsciente de defensa, y no un acto de engaño consciente, tal y como es la connotación clásica de la hipocresía. La gente entiende vicios con los cuales se enfrenta o se enfrentó en el pasado. Los esfuerzos para superar estos vicios pueden ser sinceros. También puede haber un elemento de la hipocresía si los actores no admiten a sí mismos o a otros que han tenido o tienen estos vicios.

Imagen 5. La envidia es un sentimiento de admiración totalmente distorsionado que se asocia al deseo de poseer ‘algo’ (incluso el éxito) que pertenece “al otro”, y también el deseo de que “el otro” deje de tener o disfrutar de ese ‘algo’. También deberíamos incluir en el concepto el resentimiento que aparece en el envidioso si no logra ambos objetivos (conseguir lo del «otro» y que el «otro» deje de tenerlo).

Si la envidia implicara ‘solo’ el deseo de poseer lo que tiene “el otro”, no sería ‘necesariamente’ mala. Es más, podría hasta ser un acicate de superación personal que permitiera, observando a los demás, conocer un modelo a seguir e imitar. En tal caso, hay hasta quien habla de una “envidia buena o positiva”, lo que podría ser un craso error semántico, pues para describir la imitación y la identificación como mecanismos de maduración personal, el léxico psicológico dispone de términos más adecuados que el de la envidia, un vocablo que irremediablemente se relaciona con uno de los siete pecados capitales. Y un pecado no puede ser “bueno” ¿verdad?

Imagen 6. El trabajo personal para desarrollar nuestra capacidad de manejo emocional es uno de los aspectos más importantes de nuestro crecimiento y bienestar psicológico. No es un tema sencillo.  

Las emociones son nuestra esencia. Y la mente sólo está destinada a conducirlas ya sea para la supresión de ellas, como lo hacemos en la vida, o por el contrario, para usarlas con la intención de beneficiar a los demás y por ende a la sociedad, que es lo que estamos tratando de lograr en la educación integral.

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1 respuesta

  1. Morgan Diaz dice:

    Muy buen Articulo, pero seria Excelente si ademas contara con recomendaciones y ejercicios para controlar o alinear estas Emociones.
    Gracias

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