Medicamentos, los nuevos contaminantes de las aguas

¿Dolor de cabeza después de una jornada agotadora de trabajo? La solución la tenemos muchas veces al alcance de la mano en la mesa de noche: dos antiinflamatorios con un vaso de agua y se acabó el problema. Fin del dolor para los humanos, pero probablemente el inicio de una real amenaza para las peces. Los residuos de los medicamentos son los nuevos contaminantes de las aguas del planeta.

Resulta que la próxima vez que vaya al baño, renovado y probablemente sin jaqueca, eliminará a través de la orina entre el 50 y el 90% de la pastilla que tomó para aliviar el dolor. Estos residuos viajan por el desagüe y van a parar a las aguas servidas. Al no existir mecanismos de depuración 100% efectivos, los residuos regresan a las aguas donde peces, crustáceos y miles de especies marinas terminan consumiendo el resto de ese medicamento que los humanos desechamos.

 

Los científicos europeos están alarmados por la situación. En Francia, un grupo de investigadores encontró residuos de ibuprofeno, aspirina y antidepresivos en las superficies de ríos cercanos a Burdeos y hasta en el famoso río Sena, que atraviesa la ciudad de Paris.

Del cuerpo al océano

«Hemos recomendado realizar estudios para medir el impacto a largo plazo que puede tener para la salud humana la presencia de estos residuos en el agua » María del Pilar González, ONU

«Estos residuos de medicamentos pueden causar problemas en la reproducción de la especie marina y además bajan las defensas de su sistema inmunitario», le dijo a BBC Mundo Philippe Garrigues, del Instituto Nacional de Investigación (CNRS, por sus siglas en francés) de Francia. El nivel de toxicidad y su impacto en las especies está en estudio.

Comentario:

En el transcurso de la evolución nos hemos desarrollado por medio de la fuerza del individualismo que nos empuja hacia adelante. Esta fuerza desarrolla un deseo de recibir placer en nosotros, debido al cual nos esforzamos hacia el conocimiento, el poder y el dominio. Nos sentimos celosos de los demás y queremos obtener todo lo que ellos tienen. Y es así como nos desarrollamos. A causa de esta fuerza, adquirimos el conocimiento de este mundo; conseguimos comodidad en éste e incluso empezamos a controlarlo. El problema es que si no equilibramos nuestra fuerza con la fuerza del otorgamiento que existe en la naturaleza, constantemente existimos bajo la influencia de la fuerza destructiva individual. Después de todo, si sólo nos esforzamos para siempre recibir, entonces llevamos a nuestro entorno, a nuestra sociedad y a todas las personas hacia el desequilibrio.

Esta es la manera en la que siempre nos hemos desarrollado. Está claro que sin conocimiento de este mundo no seremos capaces de sobrevivir en él. Pero después de desarrollarnos por muchos miles de años, en los últimos años, de pronto empezamos a notar que nuestro crecimiento  no considera a los demás, incluida la naturaleza, tal como dañamos al mar y a las especies marinas como queda evidenciado en este reportaje.

Ahora podemos ver como todo empieza a tambalearse. No podemos seguir avanzando de esta manera, especialmente porque estamos tratando de entender, sentir y adentrarnos más profundamente en este mundo. Vemos que nuestra fuerza no es suficiente. Sólo estamos destruyendo nuestras vidas, nuestro entorno, y principalmente toda la naturaleza. Es por esto que nosotros mismos exigimos más y más la fuerza de empatía y otorgamiento, la cual nos falta.

En realidad, esta fuerza tremenda de la Madre Naturaleza rige todo el mundo y realiza nuestro desarrollo. Cuando pensamos en nosotros, acerca de la esencia de nuestra existencia, acerca de nuestro desarrollo y del proceso al que nos sometemos, entonces nos damos cuenta que tenemos que alcanzar alguna meta ya que todo el desarrollo de la naturaleza tiene algún tipo de propósito. Si deseáramos conocer esta meta, entonces deberíamos comprender mejor a la naturaleza, la examinaríamos, y entenderíamos las fuerzas que operan dentro de ella.

En España, los investigadores encontraron residuos de medicamentos en los tejidos de algunos peces como anguilas y carpas en los ríos Llobregat, Júcar y Guadalquivir.

A un ser humano el diclofenaco (más conocido como Voltarén) le puede desinflamar un tobillo o eliminar su dolor de espalda. Pero el impacto es negativo cuando este fármaco llega a una especie marina. Puede, por ejemplo, disminuir su fertilidad.

También se han encontrado en ríos de España concentraciones de hormonas y esteroides provenientes de los residuos de las pastillas anticonceptivas.

«Esto altera el equilibrio de reproducción, inducen un cambio de sexo en los peces haciendo que las poblaciones sean fundamentalmente de hembras», le dijo Alberto Fernández del grupo ecologista WWF (World Wide Fund Nature) a BBC Mundo.

El champú y el maquillaje también

Nuestra higiene cotidiana también contribuye contaminar las aguas del planeta. Algunos de los componentes del champú que utilizamos en la ducha diaria o los compuestos del maquillaje femenino son una amenaza para las especies marinas.

Estos residuos tampoco están siendo eliminados en el proceso de purificación de las aguas. «Esto se debe a que cuando las estaciones de depuración fueron construidas en Francia, no fueron concebidas para tratar este tipo de productos en las aguas», dijo Garrigues.

En España hay un panorama similar. Solo se purifica el 50% de las aguas residuales urbanas, según le confirmó a BBC Mundo el grupo ecologista WWF.

Cualquier aspirina que uno consume, en algún momento la expulsa. Ya después llega al mar y perjudica a los animales.

La situación es aún más preocupante cuando estas aguas, que contienen nuestros desechos sin ser totalmente depurados, llegan a míticos lugares como el Parque Nacional de Doñana, situado en Andalucía, España, donde habitan más de 200 mil aves marinas.

A la lista de estos «nuevos» contaminantes también se suman el champú para perros y otros líquidos desinfectantes. En los ríos de Francia los científicos encontraron residuos de esos productos que se utilizan para el cuidado de animales.

«Muchas veces se trata de algunos nanogramos de estos productos por litro, pero aún es difícil establecer su toxicidad o establecer una relación de causa-efecto porque son productos de los cuales no tenemos muchos datos», señala Garrigues.

Qué dice la ONU

Para Naciones Unidas, hay un reconocimiento del impacto global de la situación.

«Hemos recomendado realizar estudios para medir el impacto a largo plazo que puede tener para la salud humana la presencia de estos residuos en el agua», le aseguró a BBC Mundo María del Pilar González, de la Oficina de la ONU para el apoyo al Decenio Internacional para la Acción del Agua.

Para los científicos una de las soluciones es modernizar y actualizar los métodos de depuración del agua. Hoy en día solo se elimina el 40% de estos incómodos residuos, según González.

Pero la otra parte de la solución está en nuestras manos. Los investigadores aseguran que hay que ir a la fuente del problema.

No tenemos que llegar al extremo de renunciar a tomar una ducha con champú, siempre que utilicemos cantidades razonables.

Según la Organización Mundial de la Salud, el 50% de los fármacos son empleados de manera inapropiada.

Fuente: BBC

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