El sueño roto de la Unión Bancaria

Independientemente de lo que logren los líderes de la UE en la cumbre del jueves, no será la unión bancaria de la que llevan meses hablando. Esta unión debería constar de cuatro elementos: una supervisión bancaria integrada, un esquema de seguro de depósitos, un esquema de resolución para la liquidación en orden de las instituciones no viables y un marco normativo común sobre los bancos supranacionales.

En el mejor de los casos, sólo se hará realidad el primero de los elementos, aunque también existen grandes dudas al respecto. Y aunque la supervisión bancaria única europea se llegue a introducir realmente, sería una exageración denominarla una «unión».

Oportunidad perdida

La unión bancaria debería haberse producido hace 10 o 15 años. Hace tiempo que disponemos de algo que efectivamente equivale a un mercado financiero único: los bancos europeos operan en distintos países, los inversores compran bonos de países vecinos, los ciudadanos abren cuentas en otros Estados miembros y lo único que sigue siendo nacional son los organismos de control financiero.

Como resultado de esta situación, los grandes bancos están menos regulados en Europa que en Estados Unidos. O peor aún, la UE carece de normativas similares al Capítulo 11, que permite la reorganización de las empresas en casos de bancarrota a gran escala.

Comentario:

La palabra Unión en últimas décadas ha sido utilizada como  punta de lanza para dar dirección y solución a proyectos de orden políticos, partidistas, sindicales, sociales ,familiares ,entre otros pero tal parece que no se tiene claro que es unión.  

Primero que nada debiéramos aclarar realmente cual es esa unidad en que nos tenemos que unir, porque todos hablan de unidad, pero cada cual tiene su propio objetivo y grita ¡¡¡¡solo unidos!!!! Pero cada uno tiene su proyecto personal y se carece de un objetivo común.

La unidad es la ley de la naturaleza. Pero, ¿dónde podemos encontrar el poder para dar incluso el primer paso para acercarnos el uno al otro? Hoy en día todas las «soluciones» son esfuerzos temporales para retrasar el colapso. Todos entienden esto muy bien. Simplemente, no tenemos más opción que conectarnos.    Aún no hemos alcanzado el grado de unidad.

Tenemos que buscar juntos la manera de alcanzar esto.
En este momento, la naturaleza nos impacta de forma integral. Esta conclusión se deriva de leyes de la naturaleza y es sustentada por la sociología, la física, y otras ciencias. Por lo tanto, nuestra sociedad debe llegar a la misma condición y llegar a ser global, cerrada, redonda, e integral. Todos deben depender unos de otros.

Constantemente debemos sentir el mundo interior de nuestros amigos, nuestros vecinos, nuestros socios, nuestros semejantes y percibir que  sus aspiraciones realmente nos dirigen hacia la unidad. Nuestro objetivo está dentro de ellos, no en mí.

Debemos ser capases de elevarnos por encima de sí mismo y entrar en la pretensión integral común donde una persona no será «yo», sino «nosotros»,   y no habrá dos, tres diez, etc.   sino uno.

Pero si todos estos integrantes de la Unión Europea solo buscan su beneficio personal  ¿A dónde crees que llegarán, si desde el principio ya están separados por pretensiones de poder, control y ganancias financieras?

De nuevo, los intereses nacionales evitan que se logre una unión más estrecha. Alemania no quiere que la supervisión bancaria única se entrometa en su Sparkassen [la estructura de cajas de ahorro regionales]. A Francia le gustaría evitar las normativas comunes, sobre todo las relativas a los niveles necesarios de capital.

Países Bajos no quiere pagar por el esquema de garantía de los depósitos. Pero el mayor oponente a la unión bancaria es Reino Unido, ya que teme un ataque mortal contra la City, el corazón financiero de Europa y el principal motor impulsor de la economía británica. David Cameron asistirá a la cumbre con un veto en el bolsillo.

Unión bancaria de la eurozona

La unión bancaria iba a ser un paso hacia la recuperación económica europea. En cambio, nos disponemos a ver otra cumbre más de impotencia política, que resultará aún más vergonzosa porque tendrá lugar poco después de que las autoridades de la UE hayan recogido el Premio Nobel de la Paz en Oslo.

Pero la imposibilidad de llegar a un acuerdo en toda la UE tendrá una consecuencia concreta: los países de la eurozona establecerán su propia supervisión bancaria.

Si la cumbre de los 27 Estados acaba siendo un fiasco, 18 de ellos habrán recibido el mandato claro de luchar por una mayor integración entre ellos. La propuesta de un presupuesto distinto para la eurozona ya se había planteado.

Fuente: Presseurop

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