La historia de las cuatro Pantallas

Había también experimentado con sus temas de conversación. Décadas atrás ella dictaba de qué hablar y hacía que los demás siguieran sus intereses. Ella marcaba el camino. Pero en los últimos años las cosas habían cambiado un poco. Muchos de sus amigos no acudían a sus tertulias a la hora programada. Lo hacían más tarde, a su antojo, consultando sus palabras a su propio ritmo o leyendo lo que sobre ella se opinaba en otros lugares.

Sin embargo, y a pesar de la incredulidad de todo el pueblo, era ella la que seguía siendo el centro de atención por encima de sus celosas hermanas. Computadora era la segunda hermana y una que había revolucionado el ambiente familiar. Era activa, curiosa y una apasionada de la información. Cuando llegó a la adolescencia afuera de la iglesia se decía que iba a desbancar a Televisión en los afectos del pueblo. “Es más libre y arrojada”, decían.

A través de los años fue cambiando su apariencia. Primero fue muy gorda, pero perdió peso en forma increíble. También se hizo más veloz y comenzó a obsesionarse con la idea de ser cada vez más rápida y ligera.
Móvil llegó después y los habitantes del pueblo le llamaban la hermana fea: “Parece un tabique”, decían. Pero pronto se volvió muy útil en aquellos lugares.

Comentario:

Es una historia divertida, o un resumen de cómo se ha desarrollado la tecnología en estos  últimos 10 años;  cómo ha cambiando nuestras costumbres y maneras de comunicarnos. Además, el final del cuento nos hace reflexionar sobre algo importante: ¡la necesidad de unión y compartir que tenemos por naturaleza los seres humanos! Aunque puede parecer que los cada vez más avanzados aparatos tecnológicos nos pueden aislar de los demás, en realidad nos dan siempre la  oportunidad de estar más conectados y hasta han llegado a facilitar conexiones y relaciones entre sociedades y personas que viven en continentes diferentes. Es nuestra naturaleza, y buscaremos desarrollar otras tecnologías que nos ayuden a completar los deseos de unión y cooperación que necesitamos.

Hacía mandados, corría de un lugar a otro y todos enviaban mensajes a través de ella. Móvil Pantalla tenía una característica que todos elogiaban: sabía hablar, pero también escuchar.

Después, siguiendo los pasos de su hermana Computadora se volvió más curiosa y quiso ser inteligente. Se llenó de información y empezó a abrir “APPS” (Asociaciones Para Poder Saber) por toda la aldea Tecnología.

A Computadora la cosa no debió caerle bien pues a Móvil comenzaron a invitarla a salir más que a su hermana mayor.

Al menos hasta que creció Tableta.

La pequeña de la familia fue recibida con escepticismo. “Una hermana más” dijeron algunos. “Es bonita, pero no es inteligente”, afirmaron otros.

Los más injuriosos -al verla crecer- rumoraban que era una coqueta que sólo era útil en un sofá y nada más.

Pero Tableta Pantalla los desmintió con sus buenas calificaciones. Cada año encontró más cosas que hacer y pronto todo el pueblo hablaba de ella. Algunos incluso dijeron que haría que sus hermanas Computadora y Móvil se recluyeran en el rincón de los olvidos.

Y mientras algunos “amarraban navajas” con calumnias y rumores entre Computadora, Móvil y Tableta, la hermana mayor, Televisión, sonreía.

La última vez que la vi en una sala me dijo: “Hace años que este pueblo pronosticó mi muerte y aquí sigo. Mis hermanas son lindas y útiles, ni duda cabe.”

“Pero algo he de tener yo que la gente aún viene a verme, que se preocupa si sufro algún malestar, que se entristece si no me ve. Será porque me ven en grupo, porque más que alejarlos, quizá los acerco.

“Algo he de tener yo”, me dijo.

Fuente: BBC

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