El 32% de lo que se tira es reciclable

 

La basura que se genera en la ciudad de Córdoba aumentó un 162 por ciento en los últimos 20 años. Mientras que en 1992 se producían 23.975 toneladas mensuales, en la actualidad son 62.880 toneladas. (Ver infográfico).

Los datos surgen de un documento elaborado por la Secretaría de Ambiente de la Munici­palidad, que sirve como fundamento para el llamado a licitación del nuevo sistema integral de gestión de residuos de la ciudad. En el trabajo se publican datos históricos sobre la generación de residuos en la Capital. Por ejemplo, en 1988 se producían 16.792 toneladas mensuales de residuos. En 1992 eran 23.975 toneladas mensuales, y en 2012 son 62.880. Los 1.189.493 habitantes que en 1992 tenía esta ciudad producían 20 kilogramos de basura mensuales, 660 gramos por día. En 2012, los 1.329.604 capitalinos generan 47 kilogramos por mes, 1,56 kilo por día.

 

La producción mensual de residuos tiene que ver con el momento económico que viva la ciudad. “El crecimiento se da en los períodos comprendidos entre los años 1990-1994, 1996-2000 y 2003-2008 coincidentes con épocas de estabilidad econó­mica. Los quiebres de la curva reflejan la situación económica que registró el país, ya que la variación de los niveles de ingresos de la población ocasiona una disminución de consumo y por ende, una baja importante en la generación de residuos”, dice el estudio. Más allá de estas fluctua­ciones que refleja el trabajo, la generación de residuos en Córdoba tiene una tendencia ascendente.

Comentario:

El consumismo está ganando la batalla pues aunque se nos aconseja ser prudente con las compras,  cuidar el medio ambiente, este artículo nos muestra que muy pocas personas lo escuchan pues si se incrementa nuestro poder adquisitivo de inmediato lo utilizamos para adquirir artículos y objetos que en generalmente utilizamos poco o nada y terminamos botándolos a la basura, dañando  al ecosistema.

¿Qué podemos hacer ante esto? Es una cuestión de educación para que la sociedad en su conjunto no promueva los excesos de consumo que están al origen de muchas de las crisis que vivimos. Pero en forma individual la próxima vez que estemos a punto de comprar algo, podemos reflexionar

Sobre los motivos de este aumento en la cantidad de toneladas de residuos, el especialista en Residuos Sólidos Urbanos (RSU) del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (Inti), Eugenio Pettigiani, explicó que hubo crecimiento económico y que se concentró el consumo de productos de mucho packaging. “No es lo mismo comprar un producto en una verdulería que en un supermercado, donde tenés más envoltorios”, indicó.

Santiago Reyna, director de la Maestría en Ambiente de la Universidad Nacional de Cór­doba (UNC), agregó que la producción de residuos está asociada al derroche. “Todo viene con más envases, entonces no se ha pensado en producir menos residuos”, manifestó.

Qué tiramos. El estudio incluyó la caracterización de la composición de los residuos que se generan en Córdoba: 35 por ciento son residuos de comida, 18 por ciento restos orgánicos, 14 por ciento elementos no reciclables, 14 por ciento de plásticos, 13 por ciento de papel y cartón, tres por ciento de vidrio, dos por ciento de metales y uno por ciento sin identificar. Los residuos secos que pueden reciclarse representan 32 por ciento de lo que va a la basura. Si bien el servicio abarca a 179 barrios, se recuperan apenas 290 toneladas mensuales, que representan 1,4 por ciento de lo que se tira.

Con esto, los especialistas aseguran que se puede llevar adelante una política de reducción en la generación de basura. “Paraná, en Brasil, es líder en responsabilidad empresarial extendida, hacen responsable a la empresa por el residuo intrínseco que lleva cada producto. Han juntado las empresas y las han responsabilizado por los residuos. Eso dio resultados y las empresas han generado circuitos para recuperar esos residuos. Si uno toma residuo por residuo, no son tantos los generadores”, indicó Pettigiani.

El especialista del Inti comentó que en Argentina hay un proyecto de ley que regula el uso de envases, y consideró que una regulación en la ma­teria debería ser nacional o ­provincial.

No obstante, hay acciones que pueden llevar adelante los vecinos y que producirían una significativa reducción de la basura. Pettigiani aseguró que, con el compostaje de lo orgánico y la separación y reciclado de lo inorgánico la generación bajaría un 66 por ciento.

“Si a eso se le agregara el consumo responsable, como dejar de comprar envases descartables e ir hacia lo retornable y llevar mi bolsita al supermercado, el porcentaje podría ser mayor”, sostuvo el especialista en RSU.

Cómo hacer compost

Es fácil. El biólogo Federico Kopta afirmó que es muy sen­cillo crear una compostera en el patio de la vivienda.

Lugar. “Se necesita un lugar semisombreado, se puede hacer un corral con maderitas, o usar un canasto, el tema es que es una descomposición aeróbica, porque se necesita aire en el proceso. Allí se ubican restos de corte de pasto, yerba, verduras crudas, cáscaras. Y eso se va a acumulando, se lo mantiene húmedo pero no tiene que convertirse en barro”, explicó el biólogo.

Tiempo. “Al cabo de tres o seis meses, dependiendo de la estación del año, en la parte inferior se genera el abono y se puede utilizar”, agregó.

Retirar. Ese abono orgánico se retira y se coloca, por ejemplo, en huerta o maceta. Se hace espacio para continuar el compost.

Fuente:La Voz

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