El mapa mundial del consumo de drogas, según la ONU

 

Unos 230 millones de personas, el 5 por ciento de la población adulta mundial, consumió alguna droga por lo menos una vez en 2010, un nivel en línea con los años anteriores, lo que lleva a la ONU a afirmar que el consumo “parece haberse estabilizado en todo el mundo”.

Los “consumidores problemáticos de drogas”, en su mayoría drogodependientes de cocaína y heroína, suponen unos 27 millones de personas, el 0,6 % de la población adulta mundial. (Si desea seguir leyendo favor de dar Click en el enlace)

Comentario:

El consumo de drogas hace ya muchos años es un fenómeno que hace parte de nuestro diario vivir en todos los lugares del planeta. Si bien el informe nos dice que el consumo “parece haberse estabilizado”, no quiere decir que el problema haya desaparecido. Ni que hayan desaparecido las causas que llevan a las personas al consumo de drogas. Podríamos decir que la causa que lleva o podría llevar a una persona a consumir drogas, en gran medida se encuentra en el entorno social en el cual se mueve una persona.

Entre los jóvenes es muy común que el inicio del consumo se dé por presión social de los compañeros, ya sea basándose en la “curiosidad” natural o en no sentir un rechazo por parte de sus compañeros o amigos a quien el admira y no quiere sentirse menos que ellos. ¿Pero que hace que un joven o un adulto quiera experimentar con el consumo de drogas? Parece ser que en la mayoría de los casos es querer tener una “experiencia” diferente a  la que se experimenta en una cotidianidad, que en la mayoría de los casos, es sentida como un “vacio” o en una falta de “ propósito” en la vida, cuando surgen preguntas ineludibles como ¿Qué sentido tiene mi vida? ¿Cual es el propósito de la existencia y por qué no experimento placer ante ella? Y ven que no hallan una respuesta por parte de la sociedad a sus preguntas básicas para su desazón, miedo, depresión y otros síntomas que encontramos hoy en día dentro de la mayoría de la población, principalmente entre los jóvenes, quienes ante esta perspectiva, terminan por buscar una vía de escape, aunque sea artificial, por la vía de las drogas, en busca de un mundo mejor, cayendo en una trampa mortal. Ahora, ¿como podríamos contrarrestar y tratar de solucionar el problema?

Hasta el momento lo que hemos hecho es tratar de solucionar el problema a través de la represión, penalizando tanto el tráfico como el consumo, pero sin encontrar realmente la solución a este. Otra vía ha sido a traves de campañas “educativas” acerca de los peligros y daños que este hábito conlleva en sí mismo y las consecuencias no solo individuales, sino también sociales. Pero hasta ahora tampoco han dado los resultados que se esperaban. En realidad nos damos cuenta que la vía mas adecuada es la educación, pero una educación creada para educar desde la edad temprana o aun adulta, que nos introduzca a la solución del problema y es el de darles a las personas una educación para la vida, para no ser simplemente maquinas productivas dentro de un sistema productivo y competitivo, donde el individuo que mas tenga será el más exitoso.

Sino educar para ser realmente hombres acordes con el propósito y las leyes de la naturaleza, basados en la cooperación y la ayuda mutua para el bienestar común. Una educación en manos de los científicos y maestros preparados para responder a las preguntas que instintivamente y naturalmente se dan en el hombre acerca del propósito de su existencia y que hallen respuestas adecuadas, que los lleven y nos lleve a todos a encontrar el verdadero propósito de la existencia humana.

Este es el panorama global que dibuja el Informe Mundial sobre las Drogas de 2012, que ha publicado hoy la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD) (ver Resumen ejecutivo en PDF).

 

La sustancia más consumida es el cannabis (marihauna), con entre 119 millones y 224 millones de personas que la han probado en el último año, con Europa como el principal mercado.

En términos monetarios, la ONU sostiene que se requieren de 200.000 millones a 250.000 millones de dólares (entre un 0,3 % y un 0,4 % del PIB mundial) para sufragar todos los costos de tratamiento relacionados con las drogas en todo el mundo.

Drogas sintéticas. La incautación anual de metanfetamina se ha duplicado desde 2008 hasta 2010, hasta las 45 toneladas, gracias a las operaciones realizadas en América Central y Asia, mientras que en Europa también se ha duplicado, en un año, la requisa de comprimidos de “éxtasis” en 2010, hasta 1,3 toneladas.

Los consumidores de drogas de tipo anfetamínico se sitúan en todo el mundo entre los 14 y los 52 millones de personas, mientras que los de “éxtasis” van de los 10 a los 28 millones de personas.

El informe alerta sobre el crecimiento del consumo de drogas sintéticas como el éxtasis entre la juventud de Sudamérica, principalmente en Argentina, Chile, Colombia y Uruguay.

Mercados estables. Los mercados de las drogas tradicionales como la cocaína, la heroína y el cannabis se estabilizan, una tendencia que contrasta con el aumento del consumo de los estupefacientes sintéticos y otras sustancias químicas.

“La disminución de los niveles generales de cultivo y producción de opio y de coca ha sido contrarrestada por los crecientes niveles de producción de drogas sintéticas”, explica la ONU.

“La heroína, la cocaína y otras drogas siguen matando a unas 200.000 personas al año, destruyen familias y causan sufrimiento a otros miles de personas, crean inseguridad y contribuyen a la propagación del VIH”, asegura el director ejecutivo de la ONUDD, Yuri Fedótov.

Crimen organizado. También alerta de que existe “un creciente reconocimiento de que el crimen organizado y las drogas ilícitas obstaculizan la consecución de los objetivos de desarrollo del Milenio”.

Esos objetivos los acordó en 2000 la comunidad internacional para promover diversas facetas del desarrollo humano, como la reducción de la pobreza, el acceso al agua potable, entre otros, y su plazo de cumplimiento expira en 2015.

En términos monetarios, la ONU sostiene que se requieren de 200.000 millones a 250.000 millones de dólares (entre un 0,3 % y un 0,4 % del PIB mundial) para sufragar todos los costos de tratamiento relacionados con las drogas en todo el mundo.

Fuente: La Voz

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