Estrés constante provoca desórdenes mentales: científico

El estar sometido a estrés de manera constante puede dar origen a desórdenes mentales tales como la depresión, agresividad, ansiedad, alteraciones del sueño, y problemas de memoria y aprendizaje, porque promueve el aumento de diversas sustancias segregadas en el cerebro, afirmó José Antonio Terrón Sierra, científico adscrito al Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav).

El investigador adscrito al Departamento de Farmacología del Cinvestav explicó que diversos estudios sugieren que la estimulación crónica del sistema de alarma provocada por el estrés, promueve aumentos anormales de los niveles circulantes de cortisol y una respuesta exagerada del mismo ante nuevas confrontaciones.

Comentario:

«Muchas pesonas saben y aceptan que el estres provoca daños a nuestros cuerpos, como la depresión y ansiedad entre otras. No hacemos el minimo intento para cambiar nuestros habitos y nuestros estilos de vida. Tal pareciera que estamos obligados a vivir asi, ¿Como es posible que no hagamos nada para cuidarnos ? «

Lo anterior, dijo, produce alteraciones en sistemas neuronales como el de la serotonina, sustancia implicada en la regulación del estado de ánimo, la ansiedad y otras funciones y patologías.

En México, precisó Terrón Sierra, no se ha realizado un estudio epidemiológico completo para determinar con parámetros específicos el nivel de estrés de la población. Sin embargo, datos del Instituto Nacional de Psiquiatría indican que la cantidad las personas con desórdenes relacionados con el estrés va en aumento.

«El mecanismo de alarma constituido fundamentalmente por el sistema nervioso simpático y el eje hipotálamo-pituitaria-adrenal, está diseñado para movilizar una serie de recursos en el organismo que lo preparan para hacer frente una situación de peligro.

“En este sentido, dicho mecanismo representa un beneficio para el organismo cuando su activación se da de manera eventual ante un peligro real; el problema surge cuando la activación del sistema ocurre frecuentemente, primordialmente ante situaciones ficticias de riesgo o peligro creadas por la mente, fenómeno extremadamente frecuente en las sociedades modernas a nivel mundial», comentó el científico.

Precisó que los seres humanos hemos asumido que una serie de circunstancias externas al organismo son las causantes del estrés, como el tráfico vehicular, la gente y las presiones económicas, laborales o familiares, entre otras.

«No nos hemos dado cuenta que es la interpretación de tales circunstancias lo que provoca el estrés, pues existe evidencia sólida que indica que la activación del sistema de alarma tiene su origen en el proceso del pensamiento, al menos en el caso del estrés denominado psicológico que es el que predomina en las sociedades modernas».

Detalló que socialmente se acepta que estar expuesto o vivir en un medio con todos esos componentes, ya constituye un fenómeno automático de estrés; es decir, «irremediablemente los seres humanos viviremos estresados en tanto estemos inmersos en un medio que tiene todos esos estímulos».

Precisó que no se ha considerado que el origen de la estimulación crónica de la respuesta de estrés y todos los desórdenes que desencadena, puede encontrarse a otro nivel, es decir, una grave disfunción de la mente humana. Esto no es un punto de vista ni una conclusión, sino un hecho que simplemente señalo: vivimos en una sociedad ampliamente disfuncional.

El investigador del Cinvestav precisó que los seres humanos estamos confundiendo lo que pensamos con la realidad; es decir, si digo que el tráfico es estresante, en automático todo mi sistema de creencias e incluso mi sistema fisiológico se adapta a ello.

«Este es solo un pequeño ejemplo de la enorme red de creencias y conceptos que dan forma a la pesadilla en que la mente ha convertido la vida a través del pensamiento, es decir, de la interpretación condicionada -personal y colectiva- de todos los sucesos.

«En consecuencia, la mente y su actividad desbordada e ininterrumpida, seguirá generando estrés y toda la gama de enfermedades que se derivan de ello en tanto no seamos conscientes del fenómeno», sostuvo José Antonio Terrón Sierra.

El estrés se define como una respuesta fisiológica de alarma ante una situación que el organismo percibe como peligrosa o que puede potencialmente poner en peligro la supervivencia.

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