Sobre la fortaleza

Fortaleza quiere decir: capacidad moral de una persona para resistir o sobrellevar sufrimientos o penalidades.

Piensa en tu propia vida, en el ambiente donde te encuentras y en las personas que te rodean. Los detalles varían de una persona a otra, pero en cada historia hay circunstancias que facilitan el desarrollo y otras que lo hacen más difícil. Cuando se presentan las circunstancias difíciles, que llamamos problemas, existen dos alternativas: 1) dejarnos vencer por ellas, con el riesgo que eso implica, y 2) entregarnos con valentía a su solución dando todo lo que podamos.

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Ojalá tú nunca te enfrentes a situaciones graves, pero para vencer cualquier problema o conquistar cualquier meta, necesitas ser fuerte, mantenerte firme y concentrar todas tus energías en el logro de una meta.

Creciendo en la fortaleza

-Aprende a ser extraordinario en lo ordinario: lucha contra los grandes y los pequeños problemas, piensa siempre en la forma de solucionarlos.

 -Resiste con alegría aquellas molestias que no

pueden evitarse: levantarte demasiado temprano

para llegar a tiempo a la escuela o dormirte

un poco tarde por estudiar.

-Si tienes algún miedo que no puedes manejar (a

los chicos mayores o a alguien que te molesta

en la escuela), comunícalo a tu maestro o a tus

padres. Diles que te expliquen qué hacer y que

sólo intervengan cuando sea indispensable.

-No corras riesgos o peligros innecesarios para

demostrar tu fortaleza, manifiéstala en las circunstancias

que te ofrece la vida.

Para los padres: sobre la fortaleza

El hogar es el laboratorio para construir hombres y mujeres fuertes, y los adultos responsables deben considerar esta tarea como una de sus misiones más importantes.

Quienes tienen a su cargo a un menor se preocupan por su buen estado de salud brindándole una alimentación y los servicios médicos necesarios que garantizan un adecuado crecimiento. Sin embargo, pocas veces distinguen la importancia de las acciones para fortalecer su carácter, un elemento indispensable para propiciar su desarrollo emocional que puede abordarse con diferentes estrategias. Cuando el niño sea capaz de hacer algo por sí mismo, hay que darle la oportunidad y motivarlo por sus logros; la sobreprotección es contraproducente para su carácter. Si expresa

vacilaciones con respecto a sus capacidades hay que transmitirle seguridad mediante palabras de aliento. Si en el proceso comete algún error deben evitarse las expresiones derogatorias como “tonto” o “inútil”: podrían incapacitarlo de por vida.

De:  valores.com.mx

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