Crianza consciente: un nuevo método de atención integral para los más pequeños

Elementos de una formación integral del niño que le ayudarán a convertirse en un adulto que se ocupa y preocupa no solo de su familia, sino de su comunidad y del mundo

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Vivimos en una sociedad acelerada, lo que puede repercutir de manera negativa en los niños si los padres no conceden el tiempo necesario a cada una de las etapas del crecimiento del pequeño. El problema, explica Joaquín Ortega, director y fundador de «El Sitio de Tu Recreo», es que «muchos padres están deseando que el niño empiece a caminar y, cuando lo hace, ya están impacientes por que diga sus primeras palabras. Hay que disfrutar cada momento y dejar que el niño vaya desarrollando poco a poco cada una de sus fases de desarrollo. Sin prisas».

Ortega añade que, por su experiencia, ve a muchos padres con hijos de dos y cinco años que juegan casi todo el tiempo al juego del hermano mayor, por lo que el más pequeño se ve “obligado” a esforzarse al máximo para poder formar parte de un juego que no es acorde a su edad».

Para este experto, falta una atención plena e integral de las necesidades específicas que demandan los niños pequeños. Por ello, lo que se denomina como «crianza consciente» plantea como primera pauta para conseguir la felicidad de los pequeños, tratar de escuchar e interpretar, sin juicios, cuáles son sus necesidades. Y atenderlas. «De lo contrario conseguiremos niños hiperactivos, con un alto nivel de nerviosismo y con un gran desequilibrio».

En este sentido, Joaquín Ortega, explica las diez pautas básicas que contribuirán de manera decisiva a que los recién nacidos se desarrollen con alegría, confianza y salud y se conviertan en niños sanos emocional, física y cognitivamente.

—Atención plena: el niño ha de reconocer a sus padres como personas 100% interesadas en su vida. Esa será la base para que confíe en sus valores.

—Acompañamiento: nuestro mayor trabajo como padres, es generar esa seguridad al niño desde el acompañamiento sin caer en dirigir su vida.

—Respeto: la opinión del niño importa. Hacerse entender es también trabajo nuestro.

—Sinceridad: desde la verdad alcanzamos valores más seguros para el niño. La sinceridad le hace caminar más tranquilo a la hora de alcanzar sus objetivos y afrontar sus procesos de frustración.

—Humildad: tanto para padres como para niños. La crianza es una carrera de fondo: a veces no hacemos las cosas de la mejor forma pero solo con el amor de ser padres se resuelven muchas cosas. Para los pequeños, igual. Si no hacen algo bien, se les dice, pero no se les machaca.

—Entorno saludable: un ambiente positivo es beneficioso para todo ser humano pero en el caso de los niños más debido a su capacidad de recepción sensitiva.

—Alimentación saludable: El comer comida sana y apropiada para la edad del niño es muy beneficioso por la alimentación en sí pero también porque lanzamos un mensaje importante de consciencia y de cuidado en su educación. El alimento saludable para el niño indica el respeto de esos padres hacia el crecimiento de ese niño.

—Descanso: a la hora de dormir al bebé, es muy importante la presencia familiar. Desde el preparado de la cuna o cama _ con sábanas de algodón o lino y mantas de lana, evitando lo acrílico_ el pijama, también de buen algodón y la lectura de un cuento por parte del padre.

—Juego: juego mucho juego. Generemos un ambiente lúdico, seamos conscientes de la edad de nuestros hijos y de qué juegos le vienen bien para su desarrollo, motor, cognitivo y sensorial.

—Observación: mediante la observación reconoceremos mejor a nuestro hijo. Nuestras vidas van muy deprisa pero debemos encontrar tiempo para estar presentes en su vida. Cuanto más los reconozcamos más fácil será ayudarlos y hacerles sentir en un ambiente de confianza

Fuente: ABC

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