9 falsas creencias sobre los trastornos de conducta alimentaria

Es muy probable que anorexia o bulimia sean conceptos que se asumen lejanos. Posiblemente, gran parte de la población asocie la idea de comer a placer, mantenga una dieta relativamente saludable, no sienta ningún remordimiento tras comerse trozo de tocino y mantenga unos pequeños rollos en el abdomen que no afectan demasiado a su autoestima. Definitivamente, si es así, no se padece un Trastorno de la Conducta Alimentaria (TCA).

Los TCA incluyen la anorexia nerviosa, la bulimia nerviosa y los llamados no específicos (TCANE). Los TCANE refieren el trastorno por atracones y las formas incompletas o parciales que no cumplen todos los criterios para los diagnósticos anteriores.

anorexia

En la última década, estos trastornos mentales parecen extenderse como la pólvora, especialmente entre las más jóvenes. A pesar de su importancia, son enfermedades poco conocidas por un sector importante de la población y todavía son frecuentes algunas creencias erróneas como las que se enumeran a continuación.

SD_01“No puede tener anorexia… pero si se ve bien”

Las personas con TCA no siempre están muy delgadas. La apariencia física de una persona que sufre anorexia o bulimia puede ser completamente normal.

Asumir que sufrir un TCA implica presentar una delgadez extrema o un aspecto demacrado dificulta la detección del mismo.

SD_02“Si esto son cosas de adolescentes… se le pasará”

Los TCA no siempre comienzan en la adolescencia. La anorexia normalmente presenta un inicio más temprano que el resto de los trastornos de la alimentación, entre los 12 y 18 años.

La bulimia suele comenzar pasada la adolescencia, entre los 18 y 25 años. Tanto el TCANE como el trastorno por atracón presentan patrones de inicio más heterogéneos, comenzando en muchas ocasiones en plena edad adulta.

SD_03“¿Anoréxico? Pero si esto es cosa de jovencitas”

Un TCA no es una enfermedad que afecte exclusivamente al género femenino. Es cierto que una amplia mayoría de los casos diagnosticados son mujeres, sin embargo existe un nada desdeñable 10 por ciento de género masculino.

Esta proporción está aumentando. El número de chicos y hombres que acceden a los servicios de atención psicológica por un TCA está creciendo en los últimos años.

SD_04“Es una enfermedad nueva, antes no había anorexia ni bulimia”

Los TCAs no son enfermedades que hayan surgido en las últimas décadas. Los primeros casos documentados se remontan al siglo XVII.

Nadie duda de la reciente escalada de este tipo de trastorno, su relación con el canon de belleza dominante y con la presión normativa que éste ejerce sobre los más jóvenes.

Sin embargo, una persona no padece un TCA porque ha visto muchas revistas de moda. Lógicamente, la inclinación por una estética corporal determinada sirve de sustrato para el desarrollo de la enfermedad, pero el problema real presenta raíces más profundas.

SD_05“Si no fuera tan vanidosa, si está así es porque quiere”

Un TCA no es un estilo de vida elegido por quien lo sufre. Se trata de una condición que provoca un profundo sufrimiento, tanto para la persona afectada como para sus allegados. En su origen intervienen factores de tipo biológico, psicológico y social.

En la mayoría de los casos y especialmente en las etapas iniciales no existe una conciencia clara de enfermedad. La negación de la enfermedad y los esfuerzos por tildarla de ‘estilo de vida’ o ‘manías con la comida’ pueden agravar la sintomatología y dificultar seriamente la recuperación.

SD_06“Si de pequeña la hubieran acostumbrado a comer de todo…”

Un TCA no es una cuestión de educación en hábitos alimenticios. Generalmente las primeras señales surgen en la mesa y se relacionan con preocupaciones por la comida o el peso. Sí es cierto que la alimentación en el entorno familiar, y en el grupo de iguales, son aspectos clave en el origen y mantenimiento de la enfermedad.

El papel de padres y educadores es crucial tanto en la detección como en el proceso de recuperación. Sin embargo, la casuística del trastorno se relaciona más con aspectos psicológicos más intrincados en el desarrollo del individuo.

SD_07“Lo más hay es anorexia, los demás TCAs son enfermedades muy raras”

El TCA más frecuente no es la anorexia. Estudios demuestran que en algunos países, como España, el número de casos de TCANE triplica, y de bulimia duplica, a los de anorexia.

SD_08“Si comes mucho y vomitas tienes bulimia, y si no comes tienes anorexia”

El vómito no es una práctica exclusiva de la bulimia y puede aparecer en otros TCA. La anorexia presenta dos tipos de cuadros clínicos, uno de tipo restrictivo y otro de tipo purgativo. En el segundo tipo, son comunes los atracones y los vómitos.

En los TCANE también es común la presencia de vómitos autoinducidos. Además, una persona puede padecer bulimia y no vomitar, compensando la ingesta excesiva con laxantes o ejercicio excesivo.

SD_09“Esto es para siempre, estas cosas no se curan nunca del todo”

Los TCAs no son enfermedades crónicas o sin solución.

El acceso y la adherencia a un tratamiento médico y psicológico adecuado son aspectos clave para el proceso de recuperación, que puede llevar a cerca del 50-60 por ciento de las personas a liberarse de la enfermedad completamente, a alrededor del 20-30 por ciento lo hace parcialmente, y en torno al 10-20 por ciento de las personas restantes cronifican la enfermedad, de acuerdo con el Ministerio de Salud y Consumo español.

Fuente: Sinembargo

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