Jugando, los chicos aprenden en el museo del banco

La educación integral señala que los estudiantes deben visitar las instituciones que han sido creadas para servir a la sociedad: bancos, hospitales, universidades, oficinas de gobierno, empresas, fábricas, comercios, con el fin de familiarizarlos con las diversas actividades que conforman el sistema.  Después de cada visita se pueden organizar debates para que los estudiantes analicen el trabajo que se realiza en el sitio visitado y opinen sobre su aporte a la comunidad.  El propósito es que ellos conozcan el mundo que los rodea y más adelante estén preparados para elegir el lugar que ocuparán en nuestro mundo

museo banco

Me gustó todo lo que vi. Es el mejor museo del mundo”, dice con satisfacción Tomás, de tercer grado, porque se enteró que se llama igual que el fundador del banco provincial más antiguo del interior del país, el doctor Tomás Garzón.

Las devoluciones de los niños al salir del Museo Arquitecto Francisco Tamburini, la casa matriz de Bancor, son sorprendentes.

“Me gustó muchísimo venir, este lugar es muy divertido”, escribe entre dibujos Magdalena.

 

Si bien impacta a simple vista, el recorrido por una arquitectura imponente o una importante galería de arte no alcanzan para llamar la atención de los chicos. Las expresiones de los pequeños no parecieran hablar de una visita a un museo histórico, de especialidad bancaria y numismática. 

En la actualidad, los museos se enfrentan al desafío de cambiar sus propuestas para adecuarse a una realidad diferente, a las inquietudes y a expectativas del público. Los visitantes acuden en su tiempo libre, motivo por el cual estos espacios se ven forzados a competir con centros de entretenimiento como cines, teatros y hasta shoppings. La apuesta de los museos es plantearse nuevas formas para la divulgación de su patrimonio.

Desde el año 2012, el Museo Tamburini lanzó una prueba piloto con las escuelas de la zona. Al día de hoy ya suman miles los chicos de escuelas primarias, públicas y privadas, que pasaron por la experiencia.

Objetivo que se logra

El objetivo es que los alumnos adquieran conocimientos de alfabetización económica, pero que ese aprendizaje se dé a partir de lo lúdico, la creatividad y la vivencia personal. Así surgió la idea de reemplazar para los más chicos la visita tradicional por un formato más dinámico como el de taller, que se denominó Banquito Bancor.

Los resultados de la propuesta se confirman en sus testimonios sobre lo que les entusiasmó de un día en Bancor.

“Lo que más me gustó fue hacer las monedas y todo. Fue mi mejor día en el mundo, me divertí mucho, quiero volver”, expresa Agustina, de tercer grado.

“Todo estuvo genial, aprendí un montón ¡Amo el museo!”, anota, en un corazón, María.

Descubriendo guardianes de los tesoros, jugando a pagar impuestos o haciendo monedas, los alumnos de 3º a 5º grado son introducidos a la historia del dinero y el mundo del comercio. A partir de enunciaciones didácticas y atractivas, las guías requieren durante un par de horas la participación de los niños para realizar las actividades.

Fuente: La Voz

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