21 de Marzo “Día Internacional por la Eliminación de la Discriminación Racial”

El racismo es un concepto que se relaciona con otros como la xenofobia, la discriminación racial y también es identificado con el etnocentrismo, el sistema de castas, el machismo, la diferencia de clases, de género, la homofobia, el sistema separatista social, teológico o segregacionista, entre otros aspectos. 

El racismo está en sí relacionado con la exacerbación del sentimiento racial que caracteriza a un grupo étnico. Esta concepción por siglos fue motivo de esclavitud y de limpiezas raciales que han afligido a los seres humanos, en sí mismos caracterizados por sus diferencias. La palabra racismo fue en algún momento vedada de algunos textos, pero borrarla de diccionarios, escritos o de nuestra consciencia no implica eliminarla de la memoria de la historia de la humanidad. Todo aquello creó intolerancia y atentó contra de la dignidad humana, no solo de algunos individuos, sino de la especie misma.

Lo realmente importante son las lecciones que debemos guardar de la historia para no repetir los errores. La discriminación en nuestros días puede vestirse de distintas formas: para relegar a algunas personas por su condición y clase, sentimientos que se despiertan en cualquiera que sienta un prejuicio sobre el aspecto o el modo de vida o creencias de otras personas. Tomemos el ejemplo de la obesidad, muchas personas sienten rechazo por las personas con sobrepeso, o aquellas que no cumplen con un patrón físico determinado, pero esto no implica que sean inferiores en ningún sentido; es decir, la discriminación, no tiene ya sustento, ni fundamento, ni justificación alguna en nuestros días en ninguna sociedad en el planeta.

Tal vez una sociedad justa parece una utopía, pero es algo a lo que debemos aspirar. Los fundamentos de la sociedad justa se sustentan en la equidad en un frente muy amplio, pero para ello la sociedad misma se debe encargar de educar a sus miembros de tal manera que erradique los sentimientos segregacionistas y separatistas, y les haga consciencia que cada ser humano es único y diferente de los demás y tiene un papel importante dentro de una sociedad unificada que requiere de la colaboración de sus integrantes en un mundo que se ha vuelto integral e interdependiente. 

Cada ser humano tiene una relación con los demás; es una cadena de relaciones que se torna difusa porque nuestra capacidad para establecer relaciones es muy limitada en términos personales; sin embargo, que en lo relativo a cuestiones virtuales, las conexiones se multiplican, y la extensión que abarcan no se ve opacada por la cantidad de personas que viven en este planeta. Esto no resta importancia a las relaciones interpersonales, sin que las distancias sean el obstáculo principal o la incomunicación a lo cual una persona o algún grupo de personas se verían sometidos.

Cada ser humano es importante y debe serlo para la sociedad, porque es un eslabón en la cadena que enlaza al mundo. Si un eslabón se rompe, o se vuelve frágil la sociedad misma sufre y corre los mismos riesgos de fragilidad y rompimiento. Para robustecer la cadena social, la educación es la herramienta con mayor potencial, pero esta educación debe tener como eje la corresponsabilidad que guarda la sociedad con sus miembros y los miembros con la sociedad y la importancia que revisten ambos para un desarrollo correcto de la sociedad y de cada uno de sus individuos. Esto permitirá que el racismo con todas sus ramificaciones queden eliminadas de la consciencia de la sociedad.  La igualdad entre los seres humanos es la base para crear un mundo nuevo y mejor.

Necesito de Todos, Necesito de Ti

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