¿Qué tan buena es la culpa?

Siempre se ha criticado negativamente el sentimiento de culpa que puede limitar el potencial de las personas.  En este caso, es todo lo contrario: las personas que tienen esta tendencia son más responsables porque temen decepcionar a sus superiores.  Cada persona debe examinar sus carencias y sus activos e intentar ponerlos a trabajar por el bien colectivo, siempre colaborando con todos.  Es la mejor manera de alcanzar la sensación de satisfacción

complejo_culpa_resulta

Muchas personas odian decepcionar a los demás. Resulta que aquellos que son altamente propensos a sentir culpa por decepcionar a sus compañeros de trabajo, se cuentan entre las personas más éticas y más trabajadoras. Sin embargo, una reciente investigación sugiere que estas mismas personas pueden ser las más reticentes a entrar en nuevas alianzas.

Scott S. Wiltermuth, profesor adjunto de gestión u organización en la Escuela de Negocios de la Universidad Marshall, junto con Taya R. Cohen de la Universidad Carnegie Mellon, explicaron cómo la propensión a la culpa puede evitar que la gente forme grupos en su artículo “’I’d Only Let You Down’: Guilt Proneness and the Avoidance of Harmful Interdependence”, el cual fue publicado en el Journal of Personality and Social Psychology.

Al comprender este fenómeno, los directivos podrán tomar mejores decisiones para la formación de sus equipos y el incremento de la productividad.

La gente más proclive a sentir culpa (con una fuerte disposición a sentir culpa debido a sus malas acciones) hace buenas relaciones con sus colegas ya que su preocupación por decepcionarlos los lleva a completar, por lo menos, la parte de la labor que le corresponde.

Debido a su preocupación por el impacto de sus acciones sobre el bienestar de los demás, la gente que tiende a sentirse muy culpable trata de disminuir ese sentimiento en sus compañeros, demostrando mayor efectividad y liderazgo al tiempo que contribuyen más con el éxito de sus equipos y las alianzas en las que están involucrados”, explicó Wiltermuth.

Sin embargo, esta misma conducta podría, en algunas circunstancias, llevar a estos individuos a mostrarse reacios por entrar a otros grupos de trabajo. En cinco estudios, Wiltermuth y Cohen demostraron que las personas altamente proclives a la culpabilidad podrían evitar la formación de alianzas interdependientes con personas que perciben más competentes que ellas mismas, pues beneficiarse de un colega mejor en lugar de beneficiarlo a él, les ocasionan ese sentimiento de culpa.

Podría parecer una sorpresa pero nuestros hallazgos demuestran que las personas que carecen de competencia podrían no siempre elegir en otros compañeros el tipo de competencia que buscan en sus socios de trabajo”.

En el estudio, Wiltermuth preguntó a los participantes a quién les gustaría tener por compañero para completar una tarea, se les dio información de los compañeros potenciales con gran experiencia en el área y se observó que los individuos altamente propensos a sentir culpa (y que poseían menos conocimientos o habilidades en la labor prestablecida), eran menos proclives a elegir a la persona más competente. Temían contribuir menos con la tarea si se les comparara con el colega experto y, por ende, causar se decepción.

En los estudios, se descubrió que estas personas demasiado “culposas” también tendían a preferir ser pagados con base en su labor individual, el promedio de su actuación o el de otra persona cuyo desempeño fuera similar al suyo.

La propensión a la culpa reduce la incidencia de un comportamiento no ético. Las personas que experimentas este sentimiento son muy conscientes, son  menos proclives a aprovecharse de las destrezas de los demás y sacrificarían su ingreso por su preocupación respecto al modo en que sus acciones influyen en la vida de otros”, dice Wiltermuth.

Los subdirectivos de las empresas pueden usar esta investigación para crear dinámicas más efectivas en el trabajo con miras a incrementar la productividad.

Los directores deberían tratar de asegurar que las personas propensas a sentir culpa estén creando alianzas y tal vez, asumiendo un rol importante en sus equipos. A pesar de que pueden sentir culpa por asumir ese posición, es muy seguro que harán todo lo posible por no decepcionarlos”, finalizó.

Fuente: QUO

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *