30 simples hábitos que puedes cambiar para mejorar tu salud

  • Cocina en vez de comer fuera, porque nunca un platillo de restaurante puede ser lo suficientemente saludable.
  • Haz zumos con todas las frutas que compres. Puedes hacer las combinaciones que desees, será muy divertido y sano. Compra un exprimidor y una licuadora.
  • Deja de lado los fritos. Si quieres comer alguna fritura, que sea con rocío vegetal y mejor verduras que carnes.

bici

  • Compra en mercados locales. Si deseas realmente sentir el sabor de una fruta, acude a una feria o a un agricultor.
  • Aceite de oliva y aceto balsámico para todo. Nada de aderezos que hacen mal a la salud como la mayonesa. Aliña con oliva, aceto o vinagre (y poca sal).

  • Come vegetales verdes crudos. Además de la lechuga, puedes hacer diferentes platillos con espinacas, por ejemplo. Tendrás tanta fuerza como Popeye.
  • Elige yogur griego antes que crema agria. Aumentarás la cantidad de proteínas y reducirás los niveles de grasa. Y puede usarse de la misma manera.
    • Prefiere la canela antes que el azúcar. Para poder darle un sabor más delicioso a tus postres o a tu café, nada mejor que una ramita de canela.
    • Prepara helados naturales. Puedes usar cualquier fruta, preparar un batido y llevarlo a la nevera para disfrutar de un helado natural cuando hace calor o tienes ansiedad por algo dulce.
    • Adiós a los carbonatados. Los refrescos son malos para la salud por donde se los mire. Nada mejor que el agua para hidratarnos y el zumo natural para beber en verano.
    • Consume frutas de postre. Los postres con chocolate, crema, nata y azúcar aumentarán la grasa en tu cuerpo y además, pueden desequilibrar los niveles de glucosa en sangre. Mejor las frutas, menos calorías y más salud.
      • Prefiere las palomitas de maíz a los snacks salados. No sólo los puedes consumir cuando vais al cine, en cualquier momento del día saciarán tu hambre y tu ansiedad con menos calorías que las patatas fritas.
      • Elige bebidas alcohólicas buenas para tu salud. El vino tinto tiene una gran cantidad de propiedades para la salud cardiovascular. Una copa al día previene enfermedades.
      • Come más arroz integral. En realidad, prefiere todo aquello que sea integral (de color marrón) en lugar de refinado (de color blanco). Te aportará más fibras. Lo mismo para las harinas, las pastas y el azúcar.
      • Opta por la avena en vez de los cereales azucarados. Puedes usarlos igualmente en leche, zumo o yogur pero te aportan más fibras.
      • Usa la bicicleta para ir al trabajo. Deja de lado el coche o el transporte público. No sabes la cantidad de ejercicio que te proporciona este medio de locomoción. Y además es más económico.
        • Lleva la comida al trabajo. No compres comida hecha (sobre todo fast food) en la oficina. Prepara tus alimentos.
        • Respeta la cantidad de comidas diarias. En lugar de hacer dos grandes ingestas, prefiere cuatro medianas y dos pequeñas.
        • Comienza el día con un buen desayuno. Es la comida más importante de tu jornada porque te aporta todas las energías que tu cuerpo necesita. Ha de ser bien completo y equilibrado.
        • Elige la mostaza en vez de la mayonesa. Para untar una rebanada de pan o para darle más sabor a tus sandwiches o carnes, la mostaza tiene menos grasa que la mayonesa.
        • Escoge aguacate en lugar de mantequilla. Tiene las mismas aplicaciones pero es mucho más sana. Puedes usar para untar panes o galletas, por ejemplo. Hay muchas más opciones que el guacamole.
          • Un poco de grasa animal está bien. No consumas todos los días, pero date el gusto de una porción de tocino, cerdo o cualquier otro corte “grasoso”.
          • Marinara si, salsa blanca no. Cuando hagas unas pastas (integrales), opta por una salsa más sana, como es la marinara. La salsa blanca tiene crema y harina, no es buena para la salud.
          • Come porciones más pequeñas. No es necesario que el estómago esté repleto hasta el último rincón. Deja un poco de espacio libre y no te sentirás tan pesado luego de comer.
          • Mastica lentamente tu comida. Lento, pausado, sin prisa. Si comes rápido, ingerirás más cantidad de comida y por lo tanto, de calorías.
            • Disfruta de la comida en familia. Nada de encender el televisor. Compartir ese momento además hará que prestes más atención a lo que estás consumiendo.
            • Elige café negro antes que café con leche. Si tu cuerpo está pidiendo desesperadamente una dosis de cafeína en el trabajo, dale una buena taza de café, el más negro que consigas. Las demás opciones están repletas de grasas y por ende, de calorías.
            • No más de dos rebanadas de pan por comida. Por más de que sea delicioso y lo quieras untar con todo lo que encuentres, reduce su ingesta, aunque sea integral.
            • Usa platos más pequeños. Muchas veces, primero comemos con la mirada y luego con el estómago. Así que, si te sirven una sola vez en un plato pequeño o mediano, es probable que tu cerebro de la señal de que estás satisfecho antes de tiempo.
            • No comas cuando estás aburrido. Cuando estás en ese momento del día en que no haces nada o tomas un descanso, es más probable que abras la nevera “para ver que hay”. Haz otra cosa, pero no comas por aburrimiento, sólo cuando estés hambriento.

Fuente: Mejor con salud

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