5 buenas razones para dejar de beber refresco

En un país como México, en el que se estima que por persona se beben 163 litros de refresco al año, haciéndolo el territorio con mayor consumo por encima de Estados Unidos, y que en cuestión de peso también lo ha sobrepasado con un 32.8 por ciento de adultos obesos, parece que no hay impuesto o campaña que reduzca la adquisición de estas bebidas azucaradas.

Un estudio de la Sociedad Americana de la Nutrición publicado a inicios de este año develó que las bebidas altas en calorías fueron la principal fuente de energía de los niños y adultos mexicanos entre 1999 y 2012. Durante el mismo periodo, el consumo de bebidas azucaradas aumentó entre los niños de 5 a 12 años de edad, específicamente la leche saborizada, el agua fresca y las bebidas sabor a fruta; mientras que para las mujeres de 20 a 49 años, el mayor consumo se dio en el café o té y el refresco.

refrescos

Estas costumbres alimentarias, aunadas a la poca actividad física y el consumo de grasas, están directamente relacionadas con las enfermedades cardiovasculares, primera causa de muerte en el mundo y también en México, en donde cada 10 horas, una persona pierde la vida por un infarto agudo al miocardio. Tal vez estos hechos sorprendentes, reportados por el Huffington Post, ayuden a a cortar el cordón que une a los mexicanos con los refrescos, especialmente con los de cola, cuya marca más vendida se encontró como la favorita de los hogares del país en el ranking Brand Footprint de 2013.

1.- Acumulan grasa alrededor de los órganos Sí, estamos hablando de las grasas peligrosas que son difíciles de detectar a simple vista, es decir, no puede saber que se está en riesgo de ciertos problemas de salud porque no se notan los cambios en el cuerpo. Investigadores daneses realizaron un estudio de los efectos de un refresco no dietético pidiendo a los participantes elegir entre ésta, leche que contiene la misma cantidad de calorías, refresco de dieta o agua, todos los días durante seis meses. La masa total de grasa fue la misma en todos los grupos de bebidas, pero los que escogieron refresco registraron un aumento drástico en grasas ocultas nocivas, como la del hígado y la esquelética.

2.- Cambiar a refresco de dieta no ayuda Es una suposición lógica, el cambio de un refresco a base de azúcar por uno sin azúcar podría ayudar a su salud. Mientras calóricamente hablando esto podría ser cierto, los refrescos de dieta traen sus propios peligros y efectos secundarios. En un estudio, investigadores de la Universidad del Texas Health Science Center monitorearon a 475 adultos a lo largo de 10 años y encontraron que los participantes que bebían refrescos de dieta vieron un aumento del 70 por ciento en la circunferencia de su cintura en comparación con aquellos que no beben ningún tipo de soda.

3. Algunos contienen retardantes de llama tóxicos

Europa y Japón ya prohibieron el aceite vegetal bromado (BVO), un retardante de llama tóxico, de sus bebidas burbujeantes, pero todavía está presente en varios productos norteamericanos (específicamente, aquellos con sabor a cítricos). Originalmente creado para hacer que los plásticos se prendan con más lentitud, el BVO se ha utilizado para evitar que el aromatizante de las bebidas gaseosas se separe del resto de la bebida.

Mientras que ningún consumidor quiere una capa de sabor flotando en la parte superior de la bebida, no es un precio justo a pagar por los efectos secundarios potenciales. En mayo de 2014 Coca-Cola y PepsiCo anunciaron que ya estaban trabajando para eliminar el BVO de sus productos, pero aún se pueden encontrar en los productos de Dr. Pepper / Seven Up, Inc como Squirt, Sun Drop, Sunkist Peach y en los de sabor a ponche de frutas.

4.- Están contaminando el agua  Es muy sencillo: nuestros cuerpos  no pueden descomponer los endulzantes artificiales (¿no es que una razón suficiente para evitarlos?) por lo que al desecharlos en el sanitario viajan a través de las tuberías.

Las plantas de tratamiento de agua no los retienen tampoco, lo que permite que fluyan a los ríos y lagos. Investigadores suizos encontraron acesulfame K, sucralosa, y sacarina – los cuales son o han sido utilizados en refrescos de dieta – en plantas de tratamiento de agua, lagos y ríos en todo el país cuando hicieron un estudio en 2009, en el que tomaron muestras de 19 plantas de tratamiento de aguas, y encontraron sucralosa en cada una de ellas.

5.- Te envejece, y rápido Las personas están gastando cientos de dólares en productos anti-edad, multi-vitamínicos y un entrenador personal para mantenerse joven y en forma, pero no han dejado el hábito del refresco todavía? Bueno, pues esto es lo que este dulce sorbo le está haciendo a su cuerpo: reducción de la densidad ósea, la erosión de los dientes, y causando problemas en los riñones.

Los refrescos regulares y de dieta contienen ácido fosfórico para evitar el crecimiento de bacterias y moho y darle ese sabor que tanto le gusta. Es también lo que está causando todos estos problemas de salud. Un estudio de 2010 publicado en línea en la revista FASEB Journal encontró que los altos niveles de fosfato causaban la muerte en ​​ratones cinco semanas antes que a otros ratones con niveles normales de fosfato.
Fuente: Sinembargo

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1 respuesta

  1. adela dice:

    lo escuchamos a diario,y sin embargo cuanto cuesta entender que nos estamos envenenando nosotros mismos¿que se puede hacer para que cada uno de nosotros nos demos cuenta de esta gran verdad!!!!

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