Una infancia complicada provoca un envejecimiento acelerado de los cromosomas

Comentario:

El ambiente familiar, escolar,  el entorno en el que crecemos moldea y afecta nuestro desarrollo.  Es un hecho reconocido en medios científicos al igual que en este equipo del Instituto de Investigación Social de la Universidad de Michigan. Ellos concluyeron que los niños que crecen con sufrimiento emocional, han tenido una infancia complicada muestran un claro envejecimiento prematuro de sus cromosomas.

Si conocemos la importancia del medio ambiente, deberíamos procurar a nuestros niños un ambiente sano y equilibrado en casa, en la calle, en las escuelas, invertir en la educación de adultos y menores si queremos un un futuro mejor.

Solo la educación hará que los adultos tomen consciencia de la importancia que tiene madurar emocionalmente para formar una familia en la que los niños crezcan con aceptación y amor y conozcan las bases de una conexión responsable entre las personas

niño-triste

Un equipo de científicos del Instituto de Investigación Social de la Universidad de Michigan ha realizado un estudio que concluye que los niños que crecen con sufrimiento emocional y tienen, por tanto, una infanciacomplicada, sufren un envejecimiento prematuro de sus cromosomas.

El estudio se llevó a cabo con 40 niños de 9 años, elegidos según su ambiente familiar, procurando escogerlos de ambientes muy diferentes entre sí. Tras examinar las condiciones económicas de la familia, la estabilidad emocional y sentimental de los padres, la educación, así como la edad biológica real de los pequeños (midiendo la longitud de los telómeros, los extremos de los cromosomas de las células), los investigadores determinaron que los niños que habían crecido en ambientes desfavorables tenían los telómeros con una longitud similar a los que posee una persona de mediana edad.

Concretamente, los resultados del estudio revelaron que los hijos de madres que habían pasado por varias relaciones de pareja, tenían un 40% más cortos los telómeros que los que contaban con la misma estructura familiar desde que nacieron.

Esta investigación demuestra que la longitud de los telómeros indica nuestra longevidad, convirtiéndose en una prueba irrefutable de nuestro estado de salud, por lo que la falta de atención o lainestabilidad familiar en la infancia se convierten en factores claro de riesgo para nuestro organismo. Las conclusiones del trabajo han sido publicadas en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences.

Fuente: Muy Interesante

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *