La toma de decisiones es mejor con la luz apagada

Comentario:
Para todos un día soleado, frente a un mar azul resplandeciente, el oleaje que va y viene, la espuma blanca que acaricia nuestros pies, nos hace reflexionar que este ir y venir es la esencia de la vida y nos revitaliza.  Pero en las 24 horas tenemos diversas tonalidades: día, penumbra, oscuridad, claridad.  Cada una tiene un rol particular, que sirve a nuestra vida compuesta por un sinfín de situaciones que debemos ir enfrentando y resolviendo.  Algunas de éstas serán sencillas, amables, pero algunas serán amargas; y pueden presentarse en cualquier momento del día.  Por lo tanto, antes que nada debemos saber que estamos conformados por nuestro intelecto, por nuestras emociones y todo esto se traduce en acciones.  La manera en que haremos frente a las situaciones será en ese orden: primero el intelecto, que debe pasar por nuestras emociones, que es necesario equilibrar (por ejemplo, mitigar el enojo con comprensión y paciencia) y razonar y después pasar a la acción.  Tomen nota que el orden no es lo contrario: actuar y luego lamentar las consecuencias con la emoción y el intelecto.  Estos son los pasos y podemos emplear las diversas tonalidades de un día para lograrlo

semiobscuro

La próxima vez que deba tomar una decisión importante, regule primero las luces de donde se encuentra para disminuir su intensidad emocional.

Es el consejo que dan investigadores de la Universidad de Toronto que vieron que las emociones humanas, ya sean positivas o negativas, se perciben con mayor intensidad en las personas que están bajo una luz brillante.

Usualmente se piensa que en los días soleados las personas son más optimistas, mientras que en los días tristes tienen un peor ánimo.

Sin embargo, la investigadora Alison Jing Xu, determinó que en los días soleados las personas propensas a la depresión en realidad se vuelven más depresivas.

Prueba de ello es que en Canadá las tasas desuicidio tienen un pico durante el fin de la primavera y del verano, cuando la luz solar es abundante.

Experimento

Para llegar a esta conclusión, los investigadores pidieron a los participantes que evaluaran diversas cosas, desde el sabor de algún alimento hasta la percepción de agresividad de un personaje ficticio bajo diferentes condiciones de iluminación.

Ellos vieron que en condiciones de iluminación brillante, las personas sintieron con mayor intensidad las emociones.

En la habitación más brillante participantes querían más salsa picante para sus alitas, tenían más sed, pensaban que el personaje de ficción era más agresivo, percibían a las mujeres más atractivas, se sentían mejor sobre las palabras positivas que recibían y peor sobre las palabras negativas que escuchaban, etc. detallaron los investigadores en el sitio de la universidad.

En opinión de Xu, esto puede deberse al efecto que tiene el calor en la activación de las emociones humanas.

Por eso, considera que evitar este tipo de iluminación puede ayudar a las personas a tomar decisiones más racionales e, incluso, a negociar o vender ciertos productos con mayor facilidad

Fuente: El Universal

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