Las 10 averías más comunes en los coches se producen por dejadez

Todos los conductores hemos tenido averías alguna vez, unas son inevitables y otras podrían evitarse prestando un poco más de atención a nuestro coche. Evidentemente si la avería se produce por un descuido, la reparación saldrá de nuestro bolsillo y no de la aseguradora.

Hagamos un repaso por las averías por despiste o negligencia del conductor más frecuentes:

1. La más frecuente con un 26% es la equivocación al repostar el combustible que no es. Si hemos tenido este descuido lo más sensato es no arrancar, ya que si lo hacemos las averías pueden superar los 400 euros. Y si no arrancamos con una mera limpieza del sistema bastará.

2. Las averías por no hacer caso a los testigos luminosos suponen un 20%.

3. No llevar el mantenimiento del coche al día según el tiempo o los kilómetros recomendados supone el 16% de las reparaciones. Nos referimos a los cambios de filtros, aceites y otros líquidos. Las piezas se van desgastando con el uso o simplemente envejecen y ya no son efectivas. Lo más habitual son los rebentones de ruedas, las pastillas de freno desgastadas o las correas de distribución.

4. Otro gran factor que incide en un 13% de las averías es el estilo de conducción del propio conductor. A estas alturas ya sabemos que pegar frenazos, acelerar como si no hubiese mañana, conducir en la marcha que no toca o a bajas revoluciones, puede pasarnos factura.

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5. Dejarse las llaves afecta a un 10% de las averías por despiste. Este fallo ha aumentado con los vehículos con arranque sin llave.

6. Aunque con menos frecuencia, un 6% de las visitas al taller se debe al empleo de aditivos inadecuados para el coche.

7. Y con un poco menos, concretamente con un 5%, puede suceder lo contrario: no poner los aditivos básicos como por ejemplo el anticongelante.

8. También forma parte de esta categoría la instalación de chips de potencia, aunque evidentemente no es algo que suceda por error ya que es algo totalmente voluntario.

9. Uso indebido del punto muerto en coches automáticos o manuales. En algunas ocasiones, no emplear el freno motor y circular en punto muerto durante una bajada, no solamente incrementará el consumo de combustible sino que puede ocasionar averías en poleas y tensores de correas.

10. No limpiar los elementos de refrigeración y calefacción de los vehículos todoterreno tras haber hecho una escapada al campo, puede ocasionar que el barro y las hojas inutilicen ciertos sistemas y se produzcan recalentamientos.

Fuente: Autonoción

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