Hacer la diferencia

Comentario:

Es una ilusión pensar que un buen estadista, una propuesta gubernamental inteligente, un líder con buenas intensiones venga a cambiar nuestra existencia y lograr que las clases marginadas al fin vean cumplidas sus reivindicaciones. Si deseamos un cambio económico, social y emocional para todos, una sociedad sana que inculque valores a favor de todos, es indispensable que cada uno de nosotros haga una introspección, una reflexión exhaustiva de sus valores, su modo de vida, de su actitud con los demás y tan solo desee que esta transformación se lleve a cabo. Es lo único que es necesario pues el deseo es lo que mueve a nuestro pensamiento para en seguida tomar las acciones correspondientes.

Tu puedes ser el factor que cambie la estabilidad en tu familia, en tus hijos, en tu trabajo. Empieza tomando decisiones que favorezcan a los demás. Escúchalos para descubrir cuáles son sus necesidades, sus inquietudes, sin hablar, sin discutir, sin pensar en ti mismo. Crece de tus errores.  Cede el paso, aprecia a quien te sirve, demuestra cuidado a tu familia, alégrate por el éxito ajeno.

La verdad aparecerá ante tu vida y entonces verás que tu eres el único que puede realmente determinar el cambio.

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *