La memoria manipulable

Si este tipo de investigaciones tuvieran éxito, seguro serían utilizadas para controlar, pues esta es una característica de nuestra naturaleza humana.

Siempre queremos tener el control de todo y en el caso de nuestros semejantes con mucho más razón, pues eso nos proporciona un sentimiento de seguridad y superioridad.

 Este patrón de comportamiento del hombre, se expresa en diferentes ámbitos en los que interviene.

Lo podemos ver en el comercio, la política, la salud, la familia, la sociedad, los medios de comunicación, etc.

Realmente debemos aprender a vivir en armonía y esto solo será posible cuando logremos cambiar en nuestra naturaleza individualista y egocéntrica por una altruista, empática, que considere el bien de la comunidad como una prioridad.

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Las posibilidades de la memoria de los humanos no son del todo conocidas, lo que provoca la fascinación de varios científicos que buscan manipularlos. Sin embargo, un par de experimentos realizados en ratones abren la posibilidad de alterar los recuerdos, ya sea implantándolos o deshaciéndose de ellos.

Un grupo de investigadores de la Universidad Irvine de California descubrió que, al reproducir un tono musical concreto, se logra estimular la liberación de una sustancia química asociada con la formación de la memoria en el cerebro. Basados en esto, los especialistas concluyeron que el anterior procedimiento condiciona a los ratones a responder a ese tono específico. Los científicos estimularon el núcleo basal del córtex de los roedores, lo que generó la producción de acetilcolina, la sustancia química relacionada con la creación de recuerdos. Para lograrlo, expusieron a los roedores a un tono musical específico.

Después de esto, en los días siguientes, reprodujeron diferentes sonidos, generando una respuesta en los ratones e incrementando el ritmo de su respiración. Sin embargo, la obsesión de los humanos por los recuerdos no radica únicamente en la fabricación de estos, sino en la manera de borrarlos. Un par de argumento tratados en películas relativamente recientes como “Inception” y “Eternal Sunshine of the Spotless Mind”.

En lo referente a recuerdos eliminados, científicos del Scripps Research Institute (TSRI) llevaron a cabo otro experimento en ratas y ratones, en el que se logró por primera vez eliminar recuerdos indeseados del cerebro de los roedores. De acuerdo con los especialistas, este procedimiento no afecta a recuerdos benignos y su pérdida está fundamentalmente relacionada con los efectos de las drogas y consideran que el descubrimiento podría ser un paso adelante para adictos en recuperación, así como para aquellas personas que sufren trastornos de estrés postraumático.

Al respecto, Courtney Miller, directora del estudio, hizo énfasis en que el objetivo de la investigación es entender qué diferencia a estos recuerdos, ya que las pruebas revelaron que los ratones perdían únicamente los asociados con la metanfetamina. “Nuestros recuerdos nos hacen quienes somos, pero algunos nos pueden dificultar mucho la vida”, dijo Miller, quien enfatizó que el objetivo es entender qué diferencia a estos recuerdos.

Las pruebas de comportamiento con roedores reflejaron que estos animales perdían de forma inmediata y persistente únicamente los recuerdos asociados con esta droga Por su parte, los científicos sugieren que este descubrimiento puede estar relacionado con los efectos de la dopamina, neurotransmisor que se involucra con las zonas cerebrales de recompensa y placer, así como en su capacidad de modificar las células nerviosas ligadas a la formación de los recuerdos. Existen otros estudios publicados que sostienen que para eliminar un recuerdo basta, en teoría, con silenciar aquella neurona que atesora la huella dejada en el cerebro por un mal momento, como publicó la revista Nature.

Mientras tanto, Neurocientíficos del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) aseguran que es posible implantar falsos recuerdos en el cerebro de ratones y que muchos de los rastros neurológicos son idénticos a la de la memoria auténtica. Aunque no existen en la actualidad estudios que comprueben que dichos procedimientos incidirían en la memoria de las personas, las pruebas realizadas a animales comprobaron que existen zonas del cerebro que sí pueden alterarse mediante estímulos específicos, lo que daría pie a estudios con humanos como protagonistas.

Fuente: Sinembargo

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