¿La libertad es una ilusión?

La libertad es bella, como un diamante de múltiples facetas, que es necesario definir:
«Facultad y derecho de las personas para elegir de manera responsable su propia forma de actuar dentro de una sociedad:la libertad es un derecho humano básico.»

Y habría que agregar que incluso para los animales es un derecho inalienable. Algunas formas de libertad son las del pensamiento o las de opinión que es «el derecho de pensar y expresar las propias ideas y criticar las contrarias».



Pero ya el artículo lo dice, la libertad no es sino una ilusión. Venimos al mundo y son primero nuestros padres, después nuestros maestros, nuestro medio ambiente, que nos moldean y que finalmente nos dictan la manera de comportarnos, de comer, de vestir.  Entre la gama de posibilidades que tenemos, con frecuencia elegimos aquellas que convienen a nuestros sentimientos y necesidades más profundas de cariño, respeto, cuidado o aceptación.  Finalmente, muchas personas son seres que se mueven y reaccionan al influjo de los estímulos que reciben desde fuera siguiendo patrones que se formaron desde la infancia en su mente. 
Por otra parte, la sociedad nos estipula las normas aceptables para existir dentro de ella, para servirla y recibir, y como somos seres sociales debemos acatarlas, so pena de vivir marginados.
Si reflexionan, tenemos un punto de libertad total: el de elegir el el grupo, los amigos, el ambiente que vamos a seguir y al que nos vamos a unir.  Y no es cosa sencilla, porque éste nos puede transformar, para bien o para mal, ayudarnos a subir o bajar, a avanzar o retroceder.  Ya lo dice el dicho, «el que con lobos anda, a aullar se enseña».
Por lo demás, podemos ir de aquí para allá, conocer nuestro mundo, a las personas y gozar, siempre y cuando lo hagamos con la mente y los brazos abiertos, siempre dispuestos a aceptar y respetar las diferencias la libertad de todos.

Libertad  

A los seres humanos nos gusta pensar que tomamos cada una de nuestras decisiones de manera consciente o, lo que es lo mismo, que existe el libre albedrío. Sin embargo, el neurocientífico Patrick Haggard, del University College de Londres (Reino Unido), asegura que los estudios del cerebro indican que antes de que seamos conscientes de que estamos decidiendo algo tan simple como si beberemos té o café en el desayuno, o qué camino recorreremos para llegar al trabajo, nuestro cerebro ya ha escogido. Las elecciones sobre cuál será nuestra próxima acción son fruto de una serie de reacciones bioquímicas que ocurren en el córtex parietal, tal y como demostró Angela Sirigu, neurocientífica en el Centro de Neurociencia Cognitiva del CNRS, en Francia.

 

Por otra parte, científicos de la Universidad de California (EE UU) han probado que analizando un área de la corteza prefrontal con resonancia magnética funcional es posible predecir el comportamiento humano en 3 de cada 4 casos, revelando los propósitos y deseos de los individuos antes incluso de que ellos los conozcan. 

A esto se suma que una investigación dada a conocer hace poco en The Journal of Neurosciencerevelaba que existe una conexión entre la actividad del cerebro humano en las neuronas núcleo accumbens -el centro de las recompensas- y el comportamiento futuro con respecto a la alimentación y el sexo, de manera que con un escáner se puede adivinar cuánto pesará una persona dentro de seis meses, e incluso cómo será entonces su vida sexual.

Fuente: Muy Interesante

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