«Hoy conocí a Mario» (Historia real y aportación)

Mejor dicho, hoy empecé a conocer a Mario.

Andaba buscando unas fotos por el botánico y me lo encontré, sentado en un banco, charlando con alguien más. Cuando me acerque para hacer una toma de un cartel que estaba justo detrás de él, ofreció moverse, le dije que si no le molestaba salir en alguna foto se quedara. No solo no le molesto, sino que resulto ser un gran modelo, y poso sin problemas para varias fotos. La otra persona se fue. Quedamos los dos solos. Lo que nos llevó a una larga charla que aun así no alcanzo ni para empezar.

Quiero que conozcan, al menos un poco de lo poco que pude conocer yo.
Según sus palabras, nació en Rosario.
Sus padres lo abandonaron junto a sus hermanos en al patio de la casa.
Sus abuelos lo trajeron a Buenos Aires.
De adolescente volvió a Rosario donde conoció el mundo del circo y allí estuvo por mucho tiempo, trabajando como trapecista y domador de leones.

Mario vive en la calle
Pasó por el Real Español, el Circo Australiano, el Circo Las Águilas Humanas, con ellos viajó por Latinoamérica.
Cuando el circo perdió fuerza, sobretodo en Argentina, se fue quedando sin trabajo, probó suerte con oficios, hizo un poco de todo, camino y pedaleo Buenos Aires como pocos.
Hoy vive en la calle, para cerca de un comedor, ahí donde lo encontré.
Duerme cerca de Chacarita, a la intemperie. Sobrevive.
No puedo dejar de relacionar su historia de circo con su actualidad; él sabe de estar en una jaula con leones, de volar por los aires y dar vueltas precisas antes de ser sujetado por el compañero. Qué es la calle si no es eso, estar entre leones todos los días, ser acróbata para sortear los golpes.
Quiero saber más de él.
Para contarte más.
Dije que pedaleo la calle, es que tenía una bicicleta con la que se trasladaba de un lado para otro, esto le ayudaba a conseguir novias  o juntar cosas. Se la robaron. Ahora esa “jodido” como él dice.
SI ALGUIEN TIENE O SABE DE UNA BICI USADA QUE NO QUIERA MAS.
Él está dispuesto a ponerla a punto, mientras que esté entera.
El que se coopere me avisa: sé cómo encontrarlo.
“En la calle no hay amigos” dice, “mejor se está solo” continua.
Puede que sea verdad, ¿pero qué nos cuesta estar un poco de su lado?

Ayer, 31 de julio, me lo volví a encontrar, a Mario, esta vez por Barrio Norte. Nos quedamos charlando bastante, como siempre que nos encontramos por ahí. Entre otras cosas ahora le hace falta un CARRITO CON RUEDAS RODADO 20 para llevar detrás de su bici, esto le facilita mucho sus traslados ya que va de un lado a otro con todas sus posesiones a cuestas. Si sabes de alguien que tenga uno, o tú tienes uno para regalar. envíame un mail a «shavialli@gmail.com«

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