Europa: a mayor crisis económica, menos bebés

Este es un ejemplo de como ciertas condiciones en un aspecto de nuestras vidas afectan otras que parecen no estar relacionadas y la respuesta se puede encontrar no necesariamente en la causas o consecuencias de la crisis económica, sino en las condiciones que se han gestado desde el inicio de ésta.  Lo que ha ocurrido es llevar a las personas más jóvenes de una sociedad a establecer nuevos proyectos e incluso nuevas formas de vida porque su futuro no es claro y no vislumbran una solución que les vaya a permitir realizar sus planes iniciales. En consecuencia, las personas deben adaptarse a las condiciones de vida que se les presentan para buscar una solución a sus problemas particulares. 

El comentario al estudio llevado a cabo por el Instituto Max Planck, nos permite observar como se están afectando otras facetas de nuestras vidas, y la conclusión que se esgrime en este comentario sobre la postergación de tener familia y no necesariamente la de no formar una, de tal forma que al no comprometerse los jóvenes en una relación familiar que implique la concepción de hijos, es algo que necesariamente va a influir en otros aspectos de nuestras vidas y de nuestras sociedades que aun no se pueden contemplar, pero que observaremos conforme pase el tiempo. 

Por ello, es necesario que los lideres mundiales busquen en conjunto una solución que involucre a todas las sociedades y a todos los miembros de este planeta, porque esta crisis nos afecta a todos, en diferentes grados, pero al fin nos vemos englobados un el problema común, que genera muchos otros en distintos niveles. 

bebe

Desde que empezó la crisis financiera en 2008, han nacido menos bebés en Europa, según revela un nuevo estudio.

El Instituto Max Planck de Investigación Demográfica en Alemania encontró que la tasa de nacimientos en 28 países europeos disminuyó conforme aumentaba el desempleo. La relación entre la economía y la fertilidad se ha discutido durante mucho tiempo, pero sigue siendo controvertida.

Los investigadores del Max Planck dicen que su estudio demostró que “el alcance de la desocupación en un país europeo contemporáneo tiene de hecho un efecto sobre los índices de nacimientos”.

Resistencia a la crisis

“La crisis financiera golpeó a Europa en un momento en que las tasas de nacimientos en muchos países acababan de empezar a subir de nuevo”, señala la demógrafa Michaela Kreyenfeld.

Ella afirma que la tendencia al alza en algunos países se frenó, mientras que en otros el índice de nacimientos declinó.

En España, la tasa total de fertilidad -la cantidad de nacimientos por mujer- cayó casi 8% entre 2008 y 2011, mientras el desempleo ascendía de 8,3% a 11,3%.

También ocurrió una caída en Hungría, Irlanda, Croacia y Letonia, de acuerdo con el estudio.

Las tasas de nacimientos que habían estado creciendo, se desaceleraron en países como República Checa, Polonia y Reino Unido.

Pero en Alemania y Suiza, donde el mercado laboral ha resistido la crisis comparativamente bien, casi no hubo cambios en el número de niños nacidos.

Los europeos menores de 25 años se han sentido especialmente cohibidos de tener hijos, frente a las crecientes tasas de desempleo, como muestra la investigación. Sin embargo, nota que muchos podrían postergar sus planes de tener una familia, en lugar de decidir no tenerla.

El estudio dice que un incremento de 1% en las tasas de desempleo causa una caída en la fertilidad de casi 0,2% entre las edades de 15 a 19, y de 0,1% entre 20 y 24.

Pero el aumento de la desocupación no causó cambios en las tasas de nacimientos para los mayores de 40 años.

“Los planes de fertilidad pueden ser revisados con más facilidad cuando la gente es más joven que cuando se acercan los límites biológicos de la fertilidad”, puntualiza Kreyenfeld.

Fuente: BBC

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