Teoría de las inteligencias múltiples, de Howard Gardner

Todos los seres humanos somos capaces de conocer el mundo de nueve modos diferentes, todos somos capaces de conocer el mundo a través del lenguaje, del análisis lógico-matemático, de la representación espacial, del pensamiento musical, del uso del cuerpo para resolver problemas o hacer cosas, de una comprensión de los demás individuos y de una comprensión de nosotros mismos. Los individuos se diferencian en la intensidad y las formas de estos modos y cómo se les combina para llevar a cabo diferentes labores, para solucionar diversos problemas y progresar en distintos ámbitos. En base a estos modos Howard Gardner postula su teoría de la Inteligencias Múltiples en su libro en el año de 1983.

Imagen 1.- Las personas aprenden, representan y utilizan el saber de muchos y diferentes modos. Estas diferencias desafían al sistema educativo que supone que todo el mundo puede aprender las mismas materias del mismo modo y que basta con una medida uniforme y universal para poner a prueba el aprendizaje de los alumnos.

Imagen 2.- Según esta teoría, todos los seres humanos poseen las ocho inteligencias en mayor o menor medida. Al igual que con los estilos de aprendizaje, no hay tipos puros y si los hubiera les resultaría imposible funcionar.

Imagen 3.- Un ingeniero necesita una inteligencia espacial bien desarrollada, pero también necesita de todas las demás: de la inteligencia lógico matemática para poder realizar cálculos de estructuras; de la inteligencia interpersonal para poder presentar sus proyectos; de la inteligencia corporal – cinestesia – para poder conducir su coche hasta la obra, etc.

Imagen 4.- Gardner enfatiza el hecho de que todas las inteligencias son igualmente importantes y según esto el problema sería que el sistema escolar vigente no las trata por igual, sino que prioriza las dos primeras de la lista, (la inteligencia lógico -matemática y la inteligencia lingüística).

Imagen 5.- Sin embargo, en la mayoría de los sistemas escolares actuales se promueve que los docentes realicen el proceso de enseñanza y aprendizaje a través de actividades que promuevan una diversidad de inteligencias, asumiendo que los alumnos poseen diferente nivel de desarrollo de ellas y, por lo tanto, es necesario que todos las pongan en práctica.

Imagen 6.- Para Gardner es evidente que, sabiendo lo que se sabe sobre estilos de aprendizaje, tipos de inteligencia y estilos de enseñanza, es absurdo que se siga insistiendo en que todos los alumnos aprendan de la misma manera. La misma materia se podría presentar de formas muy diversas, permitiendo al alumno asimilarla partiendo de sus capacidades y aprovechando sus puntos fuertes. Además, tendría que plantearse si una educación centrada en sólo dos tipos de inteligencia es la más adecuada para preparar a los alumnos para vivir en un mundo cada vez más complejo.

Imagen 7– Howard Gardner y su equipo han identificado ocho tipos distintos: Inteligencia lingüístico-verbal: Capacidad para comprender el orden y el significado de las palabras en la lectura, la escritura y, también, al hablar y escucha. Hablar y escribir eficazmente. Inteligencia lógica-matemática: Capacidad para identificar modelos, calcular, formular y verificar hipótesis, utilizar el método científico y los razonamientos inductivo y deductivo. Inteligencia espacial:Capacidad para presentar ideas visualmente, crear imágenes mentales, percibir detalles visuales, dibujar y confeccionar bocetos. Realizar creaciones visuales y visualizar con precisión.

Imagen 8.- Inteligencia musical: Capacidad para escuchar, cantar, tocar instrumentos, crear y analizar música. Inteligencia corporal cenestésica: Capacidad para realizar actividades que requieren fuerza, rapidez, flexibilidad, coordinación óculo-manual y equilibrio. Utilizar las manos para crear o hacer reparaciones, expresarse a través del cuerpo. Inteligencia intrapersonal: Capacidad para plantearse metas, evaluar habilidades y desventajas personales y controlar el pensamiento propio. Meditar, exhibir disciplina personal, conservar la compostura y dar lo mejor de sí mismo.

Imagen 9.- Inteligencia interpersonal: Trabajar con gente, ayudar a las personas a identificar y superar problemas. Capacidad para reconocer y responder a los sentimientos y personalidades de los otros. Inteligencia naturalista: Se describe como la competencia para percibir las relaciones que existen entre varias especies o grupos de objetos y personas, así como reconocer y establecer si existen distinciones y semejanzas entre ellos. Las interacciones con el medio físico nos ayudan a desarrollar la percepción de las causas y sus efectos y los comportamientos o fenómenos que puedan existir en el futuro; como por ejemplo la observación de los cambios climáticos que se producen en el transcurso de las estaciones del año y su influencia entre los humanos, los animales y las plantas.

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