El matrimonio calma a los hombres

Comentario:

Es verdad que en el momento del matrimonio ocurren una gran cantidad de cambios que ambos contrayentes deben asumir. Iniciar esta nueva relación, con el grado de intimidad que ello implica, lleva a la pareja a ajustar muchas de sus preferencias y costumbres para fusionarlas en una sola en común. En vista de que cambia el ambiente de cada cónyuge, sería de esperarse que cada uno cambiara en consecuencia, pero en ocasiones los individuos se aferran a sus antiguos gustos y conductas, una actitud individualista que provoca conflictos,cuando la pareja lo que espera es una correspondencia en común y no una actitud egoísta. Mediante la comunicación y una colaboración incondicional la pareja llegará a acuerdos, hará concesiones y sus conductas se modificarán para derivar en una mejor convivencia familiar. Una relación saludable de pareja genera un espacio apropiado para que ambos se desarrollen a nivel personal y como integrantes de una unidad. Esto les dará la oportunidad de criar niños de una manera apropiada con fin de que repliquen lo que vivieron con sus padres. 

matrimonio

Con el aumento de divorcios también está aumentando la agresión en la sociedad.

Si tienes miedo a tomar el gran paso de casarte, quizá tengas tus razones. Criminólogos establecen que los hombres disminuyen su agresión con el matrimonio; así que o el matrimonio tiene a los hombres muy felices y tranquilos o sus esposas los traen cortitos. Pero más allá de esto, ¿qué pasa con los hombres divorciados? ¿Son más agresivos o su tranquilidad se mantiene?

Delphine Theobald y David P. Farrington analizaron datos de una encuesta de 50 años de duración realizada a 400 hombres nacidos en el sur de Londres. La encuesta, titulada Estudio de Cambridge sobre la evolución de la delincuencia, estudia la relación entre el matrimonio y las ofensas y agresiones por parte del género masculino.

Según Science Daily, los resultados de la encuesta demuestran que al casarse, la agresión masculina disminuyó notablemente. Sin embargo, los hombres que se divorciaron retomaron conductas ofensivas tras separarse de su pareja.

Los autores sugieren que el salir de una rutina familiar y desligarse de instituciones sociales hace que los hombres se sientan más vulnerables, dándoles tiempo de involucrarse en comportamientos indeseados y provocándoles dificultades financieras; después de todo, ya no tienen nada que perder.

Fuente: QUO

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