El cuerpo humano al natural

La plastificación es una nueva técnica de conservación que se basa en la impregnación de los tejidos con siliconas o resinas epoxy. Los pasos a seguir en la técnica son: preparación, fijación, deshidratación, impregnación forzada, curación y almacenamiento. El tiempo total necesario es de unos cuatro meses. El material plastificado es seco al tacto, sin olores y carece de toxicidad; además, se mantiene la forma original y la retracción es mínima. Este material es resistente al deterioro causado por la manipulación y puede almacenarse a temperatura ambiente indefinidamente. Estas características hacen que los especímenes plastificados sean de calidad superior que los conservados en formol, y superan buena parte de los inconvenientes de estos. Por todo ello, esta técnica está aconsejada para la conservación de material para la docencia de la Anatomía y otras Ciencias Biomédicas.


Imagen 1: Gunther von Hagens, el creador de la plastificación de cuerpos humanos. Por una hemofilia, en su infancia, pasó seis meses en un hospital, después de estar muy enfermo. Esto estimuló un interes científico por la medicina, así en1965 inició sus estudios en medicina en la Universidad de Jena.

Cuando estudiaba sus estudios en la Universidad, trabajó en el Instituto de Anatomía y Patología, como académico por 22 años.
El Dr von Hagens inventó y patentó la técnica en 1977. Posteriormente, superó sus técnicas y fundó el Instituto de Plastificación en Heidelberg en 1993. 


Imagen 2: La idea del artista es, además de mostrar un trabajo que tiene valores artísticos, ser didáctico y enseñarle a las personas cómo funciona un cuerpo humano.
Claro que Gunther von Hagens usa en su exposición cuerpos reales, sólidos, en tres dimensiones. El efecto es mucho más impactante. Logra unos escenarios de rara —y chocante— estética al usar cuerpos de adultos, niños y también fetos.
 
Imagen 3: La muestra «Body Worlds» se estrenó en Japón en 1996 y llegó un tiempo después a Londres, causando un enorme ruido, protestas y controversias. Nuestra intención en mostrarla es acercarnos al cuerpo humano para entender la máquina compleja, balanceada y maravillosa que nos dio la naturaleza y de la cual podemos aprender más cosas de las que creemos.


Imagen 4: El cuerpo humano es un máquina exquisita, en parte porque mantiene su funcionalidad en una variedad de ambientes. Los humanos pueden desarrollarse en condiciones que van desde el ártico al ecuador, y con una variedad de dietas y estilos de vida. Parte de la razón de esta adaptabilidad es la habilidad del cuerpo para mantener la homeostasis. La homeostasis es una bonita palabra que significa «equilibrio», e implica muchas variables entrelazadas que son extraordinarias para considerar. La temperatura es una de las más sencillas de todas. El cuerpo suda para mantenerse fresco y produce escalofríos para mantenerse caliente.

 
Imagen 5: Todos los sistemas del cuerpo trabajan juntos para mantener el balance del cuerpo, pero varios otros tienen papeles específicos. Dos de los sistemas más importantes para mantener la homeostasis son el endocrino y el nervioso. Las funciones básicas del cuerpo como la velocidad del corazón y la respiración tienen que estar estimulados o desacelerados bajo el control neural. El sistema nervioso ayuda a regular los sistemas respiratorio, urinario y digestivo, y se relacionan con el endocrino. Por ejemplo, parte del cerebro dispara la glándula pituitaria para soltar glándulas metabólicas para responder a las demandas térmicas. 
 
Imagen 6: Los sistemas del cuerpo, al estar completamente conectados unos con otros, no intervienen en la manera en cómo los demás órganos trabajan particularmente, sin embargo tienen que trabajar ÚNICAMENTE por un equilibrio general, lo que nos puede dar una idea de cómo podemos seguir el desarrollo humano. 
 
Imagen 7: La homeostasis se refiere a la habilidad del cuerpo para mantener una condición relativamente estable, aunque esté constantemente sujeto a cambios externos. La temperatura corporal, el volumen de la sangre y el ritmo cardíaco son sólo unos pocos ejemplos de las cientos de condiciones que regula el cuerpo para mantener un balance homeostático. El equilibrio interno es tan importante que virtualmente cada enfermedad o desorden del cuerpo puede tener conexión con un desbalance homeostático.
 
Imagen 8: El cuerpo y sus órganos son uno. Todo el cuerpo intercambia pensamientos y sensaciones con cada uno de sus órganos. Por ejemplo, si todo el cuerpo piensa que un órgano específico (por ejemplo el estómago cuando tiene hambre) debe servirlo y complacerlo, este órgano inmediatamente conocerá ese pensamiento y buscará proveer el placer contemplado. También, si un órgano piensa y siente que el lugar en el que se encuentra es cerrado, el resto del cuerpo inmediatamente conocerá ese pensamiento y sensación y se moverá hacia un lugar confortable.
 
Imagen 9: Los sabios hablan de que la Naturaleza es la Inteligencia Superior y el consejo entonces es imitar la maravillosa armonía que habita en ella. Debemos actuar como un solo cuerpo, integral y conectado, en el que todas sus partes están combinadas una con la otra como en un rompecabezas, especiales pero juntas, independientes pero dependiendo una de otra, como en una familia.
Es cierto que en todos nosotros late el instinto destructivo de sobrevivencia existencial. Por un lado, este instinto nos permite subsistir porque demanda satisfacer nuestras necesidad hasta querer recibir todo el placer y goce, lo que nos revela también su completa fealdad: nunca se satisface y no descarta ninguna artimaña, incluso pisotear a los demás y explotarlos.

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