El BCE quiere terminar de hacer limpieza

La crisis de la eurozona ha terminado, ahora toca cerrar la de los bancos”, titula en portada el NRC Handelsblad, dos días después de que, el 11 de mayo, el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, anunciase que “el BCE estudia la posibilidad de comprar las hipotecas de los bancos”. Este anuncio, a juicio del diario, confirma que en Bruselas y en Fráncfort se considera que “la peor fase de la crisis de la eurozona ya ha pasado”.

“Ahora, empezamos a ver el problema subyacente: en muchos bancos no se ha hecho toda la limpieza necesaria”, señala el diario. Aunque la crisis de la eurozona haya sido una consecuencia de la crisis bancaria de 2007, porque los Estados se endeudaron para reflotar los bancos nacionales y evitar que se hundiesen, quedan demasiados bancos repletos de activos tóxicos”. Por culpa de esos bancos zombis, que “no están ni vivos ni muertos”, explica gráficamente el NRC, la economía europea se encuentra como “un pez fuera del agua”, porque los bancos se resisten a prestar y los consumidores a gastar.

Al contrario que en Estados Unidos o en Suiza, donde las medidas para resolver la crisis bancaria han sido más eficaces, uno de los problemas de la zona euro es que los supervisores de los bancos “se tropiezan con los políticos”, asegura el diario: Su misión no es la de sanear la economía europea, aún a riesgo de cerrar sus propios bancos. No, su misión es la de mantener en pie a sus paladines nacionales. En un paisaje repleto de bancos paneuropeos, los supervisores se resguardan detrás de los tabiques nacionales. Intercambian poca información, e incluso falsa.

Una unión bancaria podría resolver este problema, pero para ello exigiría que se produjese una modificación de los tratados europeos, añade el NRC, que cita un artículo de opinión de Wolfgang Schaüble publicado en el Financial Times y en el que el ministro de Finanzas alemán afirmó que el BCE no puede comprar por sí mismo hipotecas, porque eso sería “financiación monetaria”.

Comentario:

Desafortunadamente, ya conocemos esa práctica de manipular y generar tendencias ficticias con el único propósito de obtener beneficios, tan solo al expresar comentarios sin bases reales.

Si bien el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, considera que “la peor fase de la crisis de la eurozona ya ha pasado”, de alguna manera deja entrever que la crisis financiera que afecta a estos países europeos empieza a mostrar signos positivos, pero no es modificando tratados o expresando números alegres como se solucionará esta crisis, debemos entender que estamos sincronizados en una desaceleración global.

La naturaleza de la época actual nos está empujando a realizar una revolución, pero  en la mente de cada uno de nosotros.

Si logramos abandonar esta tendencia – es decir, bajarnos de este tren sin rumbo en el cual cada quien solo piensa en sus intereses personales – avanzaremos hacia una sociedad civilizada realmente, unificada e integral. Se podría entonces considerar que no estamos en crisis, sino en un punto de quiebre entre la caída y el gran ascenso hacia un futuro brillante. No ocurrirá con la competitividad, la destrucción mutua y las victorias a cualquier costo, sino dentro de un flujo de vida seguro, pacífico y en armonía con la naturaleza, con nosotros mismos. 

Fuente: Presseurop

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