Las bases neuronales del conflicto

Desde el descubrimiento de las neuronas espejo, se han escrito un gran número de trabajos con el objetivo de explorar los diferentes aspectos de la empatía.

Recientemente, unos investigadores del MIT han publicado un estudio que tenía por objetivo determinar cómo los conflictos entre grupos influyen en la empatía por los otros. Los investigadores escanearon el cerebro de sujetos mientras leían historias en las que los protagonistas experimentaban dolor físico o emocional. Las regiones del cerebro que respondían únicamente al dolor emocional coincidían con las áreas que se sabe que están involucradas en la habilidad para percibir lo que otra persona piensa o siente.

Esperando encontrar una correlación entre los niveles de empatía y la actividad de esas regiones del cerebro, los investigadores utilizaron en la siguiente fase del estudio a israelís y árabes, dos grupos lastrados por un conflicto que dura décadas. Los sujetos tenían que leer historias sobre el sufrimiento de miembros de su mismo grupo, o bien del grupo contrario en el conflicto. Como control, lo ssujetos también leyeron historias sobre un grupo humano lejano, los sudamericanos.

Como era de esperar, los sujetos dijeron sentir más compasión en respuesta al sufrimiento de los miembros de su grupo que del grupo ajeno. Pero, gracias a escáneres cerebrales, los investigadores pudieron hallar un hecho sorprendente: a pesar de esa diferencia declarada en los niveles de compasión, la actividad de las áreas del cerebro que responden al dolor emocional era idéntica tanto cuando leían historias sobre el sufrimiento de los miembros de su grupo como cuando leían historias de los miembros del grupo contrario. Además, esos niveles de actividad eran más bajos cuando tanto árabes e israelíes leían sobre el sufrimiento de sudamericanos, a pesar de que los sujetos expresaron más compasión por los sudamericanos que por los miembros del grupo contrario.

Para explicar estos datos contradictorios, el trabajo aventura una hipótesis: podría ser que las áreas del cerebro activadas enviaran diferentes mensajes a otras partes del cerebro. Así, cuando alguien lee sobre el sufrimiento de miembros de su grupo, las regiones del cerebro activadas en el estudio enviarían información a regiones que procesan emociones desagradables; por el contrario, historias sobre el sufrimiento de miembros del otro grupo en conflicto activaría el cuerpo estriado ventral, que ha sido relacionado con sentir placer frente al sufrimiento de los otros.

Comentario:

Nunca a lo largo de la historia de la humanidad nos habíamos sentido tan conectados los unos de los otros. Entonces, se deduce que nos acercamos a una nueva etapa. Revelamos que cualquier célula del organismo en general es capaz de existir solo en relación con las demás. Esta es la razón por la que descubrimos que todos estamos unidos y no hay diferencias con los que suponemos nuestros enemigos.

Fuente: Girocongnotivo

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