Una granja (Relato)

Cierto día el ratón de la casa observó que la pareja de granjeros recibía un paquete;  con gran curiosidad se acercó a ver de cerca cuando lo desempacaban y descubrió que se trataba de una ratonera. Preocupado corrió a la granja y le contó a la gallina sobre el suceso.  La gallina le manifestó su simpatía, le recomendó tomar precauciones pero dejó muy claro que ese no era su problema. Desesperado el ratón fue con el cordero, quien le dijo que ciertamente la ratonera no le incomodaba y que siempre lo recordaría en sus oraciones. Desilusionado, le contó a la vaca, quien dijo que eso no representaba un peligro para ella. Abatido el ratón regresó a casa pensando en lo que debía hacer.

Esa misma noche se escuchó un gran alboroto en la casa. La mujer en la oscuridad había tocado a una serpiente venenosa atrapada en la ratonera y ésta le había picado. El granjero la llevó al hospital y regresó a la mañana siguiente con su esposa que tenía mucha fiebre. Mató a la gallina pues pensó que un caldo le haría bien. Muchas personas vinieron a visitar a la mujer del granjero, por lo que tuvo que matar al cordero para ofrecerles algo de comer. A pesar de todo, la señora murió y el granjero tuvo que llevar la vaca al matadero para pagar el funeral.

Así pues, la próxima vez que escuches que alguien tiene un problema y no le prestes atención porque piensas que no es tuyo… piénsalo dos veces.

Cuento Anónimo

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