Distinguimos las emociones por la expresión del cuerpo, no por la de la cara

¿Es más fácil adivinar el estado de ánimo de una persona mirando la expresión de su rostro o la de su cuerpo? Aunque parezca que las caras transmiten mejor las emociones, lo cierto es que el cuerpo se expresa con mucha más fiabilidad, según revela un estudio publicado en la revista Science.

Los autores, de la Universidad de Princeton, mostraron a un grupo de voluntarios una serie de fotografías en las que debían evaluar la intensidad de las emociones de tenistas profesionales al ganar o perder puntos en un partido. En primer lugar se les mostraba la cara, después el cuerpo, y por último la imagen completa del deportista. «Para nuestra sorpresa», explican los autores, «cuando los voluntarios vieron únicamente las caras de los jugadores no pudieron distinguir la expresión de los ganadores frente a la de los perdedores». Sin embargo, si que pudieron hacerlo al ver el cuerpo o la fotografía completa de cuerpo y cara.


En un segundo experimento, los científicos usaron el retoque fotográfico para combinar los rostros de perdedores con el cuerpo de ganadores, y viceversa. En este caso, los participantes identificaban la expresión positiva o negativa en función del cuerpo, y no de la cara. Para explicar estos resultados tan sorprendentes, los investigadores argumentan que «es posible que los músculos faciales no sean los más adecuados para mostrar una expresión intensa». Además, creen que cuando las emociones son muy fuertes se puede producir una distorsión similar a la que se da cuando un altavoz está a todo volumen: «la calidad de la señal se degrada y se vuelve ruidosa», explican.

Comentario:

La manifestación de nuestras emociones es a través de nuestra corporalidad, a través del cuerpo. Las risas, las exclamaciones, una variedad de explosiones internas profundas, Lo más importante es darles a las emociones una oportunidad de salir, de expresarseDebemos percatarnos que somos seres que en esencia atendemos únicamente a las sensaciones a través de la percepción de nuestros  sentidos y todas están relacionadas íntimamente con el placer.

No somos una máquina que simplemente analiza cosas y responde a ciertos datos percibidos como sensaciones. Si no hay sensaciones, no hay nadie con quién hablar; no puedes abordar a aquellos que no carecen de nada, simplemente es inerte.  A través de ello, percibimos la sensación de vida y eso es maravilloso.

Piénsalo…

Fuente: Muy Interesante

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