100.000 empleos destruidos en Francia en un solo año

Las cifras del INSEE -Instituto Nacional de Estadística- publicadas el 13 de marzo son indiscutibles: la economía francesa ha destruido casi 100.000 puestos de trabajo en 2012. El organismo prevé una confirmación de esta tendencia con 75.000 empleos que podrían desaparecer en el primer semestre de 2013.

El trabajo temporal ha sido muy afectado, perdiendo 61.000 empleos. Por sectores, la industria pierde 29.400 empleos, y la construcción 13.800. Los empleos del sector terciario se mantienen, pero ya no se crea empleo y la tendencia en perspectiva es igualmente la destrucción de puestos de trabajo.

Comentario:

Vemos como el caso de Francia no es un caso aislado en la Eurozona, más bien podríamos decir que es la constante que se está marcando en esta. Que por el momento no es una tendencia tan marcada y tan clara como la que vemos en Grecia, España, Portugal, Italia, que son las más publicitadas y las más altas. Pero la tendencia no es únicamente allí, lo que sucede es que no es tan publicitada como estos otros casos, como es lo que está sucediendo en Europa del este donde el desempleo se empieza a sentir y avanza con pasos acelerados.

Lo otro que preocupa acá, es que el sector más afectado es la juventud, donde en España y Grecia ya supera el 50% de jóvenes sin empleo. Este fenómeno, ya no es solo un problema económico, sino también político y poco a poco desemboca en un problema social de grandes proporciones, como una pequeña ola que se levanta amenazando hundir la expectativa de vida de esta generación que apenas empieza y quien ya de antemano ve frustrado sus deseos de poder formar una familia, comprar un inmueble que le permita allí establecerse, desarrollarse apropiadamente dentro de una sociedad en la cual ve como la clase media desaparece y es lanzada a formar la nueva masa de desposeídos.

La historia nos muestra como este fenómeno es muy similar a la aparición del fascismo en Europa y sus raíces se remontan también a la crisis financieras y como las elites políticas  y financieras de la época no vieron las consecuencias del desempleo y vimos como las masas desempleadas se volvieron hacia aquellos que les prometían milagros económicos y purgas contra los responsables del fracaso, así esta clase media desposeída se lanzo con gran entusiasmo a esa nueva esperanza. Y al igual que ahora la primera que se lanza a esta aventura es Italia, nombrando como primer ministro a un cómico de profesión quien crea el movimiento “Cinco Estrellas”, quien vence a los más enconados europeístas como Mario Monti, el héroe en un momento, pero su derrota representa una respuesta inevitable a la crisis, así mismo en  Grecia se lanza el partido “Amanecer Dorado” de claro corte fascista ,o los movimientos independistas catalanes y muchas otras manifiestas ya crecientes en Europa, que ya presagian la aparición de gobiernos que cerraran sus economías al mundo y se cerraran así mismas en movimientos similares a la del nazismo de la segunda guerra mundial. Todo esto da paso a  el surgimiento de nuevos partidos políticos  que hablan por los desempleados y los nuevos pobres, pero sabemos por experiencia donde desembocan, cuando el desempleo genera una inestabilidad social de tal orden que ya ningún orden constitucional será capaz de manejar y controlar.

Ahora la pregunta que nos ronda es. ¿Ante este panorama que solución tienen los europeos para salir adelante? Realmente la creación de una “Unión Europea” es y sigue siendo una buena y posible idea que puede salir adelante, pero solo si se cambian y se entiende que el principio de “unidad” no es solo un principio comercial y mercantil, sino que este debe ir más allá, debe ir a afrontar  el nacimiento de un nuevo mundo en la “vieja Europa”, pero basado en un cambio de paradigma social e ideológico, donde se redefina este concepto de “unidad” más allá de tratados comerciales y económicos y aun políticos, que hasta el momento solo han acrecentado las tensiones y exacerbado las diferencias, como es el caso de Francia y Alemania, y ahora la caída de Chipre en un precipicio social de consecuencias aun no definidas. Vemos que se ha entrado en un giro parecido al de un perro persiguiéndose la cola. Para que la economía crezca, debe haber consumo, para que haya consumo las personas deben ganar dinero que les permita consumir, si crece el desempleo decrece la capacidad adquisitiva de bienes y de consumo y esta rueda girara sobre si misma arrollándolos a todos por igual. ¿Como detenerla? La tendencia es inevitable, el desempleo crecerá, el consumo decrecerá, etc. Las consecuencias ya las estamos viendo, son evidentes.

Hablamos de redefinir “Unidad”. La idea está impresa en nuestros genes, en nuestro entorno de la naturaleza misma, donde vemos tantos ejemplos de unidad que nos dejaría asombrados el no haberlo notarlo hasta ahora como los científicos nos lo están demostrando, pero desafortunadamente no los estamos escuchando, pensando que la solución si no es económica no tiene valides, si no es política tampoco, ya si nos hemos escondiendo de nosotros mismos y negándonos a la solución misma. Solo pensemos en una de las organizaciones sociales más exitosas de la naturaleza: las hormigas. Hoy se sabe que el principio que las guía y las determina es actuar, sentir y “pensar” en una única dirección y como un gran y poderoso súper organismo, guiado y dirigido por la unidad de una “mente colectiva” que genera que nadie actué en forma de dañar a el colectivo, cada uno y uno no piensa en sí mismo y en la autosatisfacción de sí mismo, si no en la satisfacción y en el éxito de lo colectivo, su sociedad, en la creación de un entorno común a todos para el bien de todos.

Muchos podrán decir que es una solución “primitiva” y que solo funcionara en estos seres “inferiores” y no en los “dueños de casa”, el ser superior por supremacía, etc. Argumentos que se repiten y repiten con la tendencia a creer que estamos por encima de estas leyes “naturales” que nos guían y dirigen. Veamos ejemplos tal vez de tipo caricatura, pero que nos ayudaran a entender lo absurdo de nuestra situación. Jamás he visto la foto de un naturalista que nos muestre una hormiga con una pata estirada pidiendo limosna u otra foto de una hormiga tirada en un sofá, con un cigarro y su jarra de cerveza viendo la final de la Eurocopa. Que la naturaleza nos dio a nosotros también una “naturaleza” capaz de vivir en unidad como un organismo vivo, es innegable. Pregúntales a estos científicos por el principio de la homeostasis y te dirá que funciona en todos los niveles del sistema vivo de la naturaleza y aun en el inanimado de esta.

Que este principio de las sociedad moderna nos está llevando a este callejón sin salida, donde nos hemos educado y seguimos educando bajo el principio de lo “mío es mío y lo tuyo es tuyo”, nos ha llevado hasta acá, pero ya no es funcional, solo si pudiéramos cambiar este principio por lo “mío es tuyo y lo tuyo es tuyo” podríamos ver un nuevo nacimiento de una nueva sociedad y el nacer de nuevos horizontes mas armónicos y que nos lleven a vivir bajo una sociedad justa y en paz.

Fuente: Presseurop

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