Los chimpancés tienen sentido de la justicia y de la injusticia

Los chimpancés poseen un sentido innato de la justicia, algo que hasta ahora se consideraba un rasgo exclusivamente humano, de acuerdo con un estudio realizado por científicos del Centro de Investigación de Primates Yerkes, de la Universidad de Emory (EE UU). Según revelan los autores del trabajo en la revista PNAS, en sus experimentos estudiaron la respuesta de los monos al Juego del Ultimatum, un juego experimental de economía diseñado para determinar cómo de sensibles es un sujeto a la distribución de recompensas entre dos individuos.

En el juego, un individuo necesita proponer una división de cierta recompensa a otro y, a continuación, lograr que el segundo acepte la propuesta antes de que ambos puedan obtener el premio. Los humanos suelen ofrecer generosas cantidades, habitualmente del 50%, exactamente lo mismo que se ha registrado en el experimento con chimpancés.


«Hasta ahora se había asumido que el Juego del Ultimatum no podía utilizarse con animales porque estos elegirían la opción más egoísta», explica Frans de Waal, coautor de la investigación. Sin embargo, el estudio «muestra que los chimpancés no solo tienen un sentido de la justicia similar al de los humanos sino que también poseen exactamente las mismas preferencias que nuestra especie», aclara. Al fin y al cabo parece lógico que los chimpancés, que tiene un comportamiento cooperativo en la naturaleza, muestren preferencia por el reparto de recompensas equitativo.

De los resultados se deduce que la aversión humana a la desigualdad y nuestra afinidad por los tratos «justos» han sido heredados de un antepasado común entre los monos y los simios.

Comentario:

Este estudio, realizado por científicos nos revela que los chimpancés tienen este sentido innato de justicia, que aparentemente es igual al que tiene el ser humano. Solo que hay una gran diferencia, ellos no hacen cálculos, no esperan recibir de los demás y solo toman lo que necesitan.

Ahora me pregunto ¿Somos igual que ellos? Que daño nos hacemos con nuestra falta de cuidado por los demás y qué gran  tesoro tenemos cuando nuestras relaciones son buenas.  Una mina de oro de buenas relaciones. Sin embargo, para llegar a ello necesitamos de una educación integral.

Todo el punto no es para redistribuir el excedente y compensar las carencias. El punto es que hay una tendencia interna que existe y que nos ha llevado a la necesidad de unirnos. La red, que nos conecta a todos nos obliga a tener relaciones amables y solo será posible educándonos como seres integrales.

Ahora hemos entrado en una situación que, en tanto que el hombre no piense y descubra su mal, mientras no decida que debe cambiar, y vea esto como una opción entre la vida y la muerte, hasta que eso no ocurra, no estará de acuerdo con una nueva educación.

Tiene que ver que no haya manera de salir y que necesite educarse y construir nuevos sistemas.

Fuente: Muy Interesante

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