Lo bueno de no ser popular

Conoce los efectos de ser popular al trabajar en equipo o si se es mujer u hombre.

Todos hemos crecido con esa imagen en la mente. Las películas, series, caricaturas y hasta la vida misma se ha encargado de decirnos que lo más importante es ser popular porque signifca que eres guapo o guapa, todos te quieres, todos quieren estar contigo y por lo tanto eres exitoso. Si tu, como nosotros, no te tragas ese cuento como tampoco lo hicieron los psicólogos de la Universidad de Radboud Nijmegen debes saber lo bueno de no ser popular.

El estudio encabezado po Tessa Lansu descubrió que aunque las personas populares reciben más atención de sus compañeros de clase que sus compañeros menos populares, a menudo son inconscientemente rechazadas por esos mismos compañeros. En cinco estudios diferentes, Tessa Lansu investigó las reacciones de los jóvenes entre las edades de 10 a 12 hacia sus compañeros de clase, centrándose en su popularidad y la agresión. Las preguntas más importantes se centraban en los procesos implícitos en las interacciones y cómo las características de quien percibe al otro influye en ese proceso.

El primer estudio consistió en una tarea de aproximación-rechazo en que los niños reaccionan a los nombres de los compañeros de clase al mover una palanca de mando tipo joystick. Si creen que un compañero de clase es agradable en un nivel implícito, rápidamente tiran la palanca hacia sí mismos, pero si creen que el otro niño no es tan agradable o que es desagradable, rápidamente empujan hacia fuera. La prueba se reforzó con un monitoreo ocular para determinar cuánto tiempo alguien miró la foto de un compañero de clase.

Comentario:

¿Acaso el hecho de ser popular nos hace mejores personas? Tenemos que comprender que cada quien fue creado con su forma, y  no podemos ir calificando ni etiquetando a la gente. Cada uno de nosotros es absolutamente único.

Con los niños de hoy lo más importante es no reprimir las nuevas capacidades que se están desarrollando en ellos. Por esto debemos acercarnos sin calificaciones u otro tipo de escalas de evaluación.

El único criterio debería ser el grado de integración de la persona con su entorno integral. Ya que somos el resultado de la sociedad, si formo parte de esta sociedad por un largo período de tiempo, por supuesto que soy influido por ella y me vuelvo similar a ella.

Cuando un niño o cualquier persona participan en este proceso y dan lo mejor de sus cualidades, esto por sí mismo es digno de elogio y debería ser su única evaluación. Cualquier clase de implicación debe ser valorada porque ¡lo importante no es el éxito personal, sino su participación!

Sin duda necesitamos una educación integral para sentir que no estamos separados y que somos parte de un todo.

¿Nadie te quiere?

Aunque los chicos y niñas populares son considerados como personas agradables en un nivel consciente, desencadenan una reacción más negativa en un nivel inconsciente. Además, los niños impopulares reaccionan más negativamente a las chicas populares que los jóvenes populares.
La popularidad también tiene un efecto sobre el comportamiento en trabajos en equipo: los que hacen un trabajo con un compañero de clase popular son menos dominantes y negativos que quienes trabajan con un compañero de clase impopular.

Las chicas que trabajan con un compañero de clase popular se comportan de manera más sumisa y tienen menos influencia en el resultado de la tarea que las chicas que trabajan con un chico impopular.

Las chicas populares, además, son más propensas a tomar un papel de liderazgo y darse cuenta de los deseos de sus compañeros de equipo, mientras los chicos populares no son tan protagonistas con su liderazgo.

«La popularidad es por lo tanto de mayor importancia en las niñas que en los niños cuando se trabaja con los demás”, dijo Lansu.

Fuente: QUO

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