ENLACES ARMONICOS

Expansión sonora-

Un estudio desarrollado por científicos norteamericanos ha comprobado la antigua suposición de que la música y el cerebro están profundamente conectados. Utilizando un complejo análisis estadístico que compara los procesos neuronales y las melodías, este estudio ha revelado que ambos presentan patrones comunes. Eso significa que, probablemente, la música es un reflejo de la mente del compositor y explicaría por qué el cerebro produce emociones que van mucho más allá de los estímulos meramente auditivos cuando percibe la música.

-12 grados de conexión-

 El vínculo entre cerebro y música se ha evidenciado asimismo en las llamadas terapias musicales. Estudios recientes llevados a cabo con niños disléxicos (con problemas de lectura y de escritura) y con enfermos de Alzheimer han demostrado la utilidad de las melodías para estimular el cerebro. 

-De lo abstracto a los sublime-

 Todo en el cuerpo humano y en la naturaleza funciona en base a una ¨interconexión¨ y grado de interdependencia en donde cada cosa responde en función no de una o varias funciones aisladas sino de un orden en que cada parte del ¨sistema¨ se mantiene como en una ¨orquesta musical¨, siendo el director principal, el sistema mismo.

-Emergiendo-

La música es la actividad por antonomasia que ha jugado un papel fundamental en el desarrollo de la humanidad desde los albores mismos de su nacimiento en toda las latitudes del planeta; ha formado vínculos sociales y de ¨interconexión¨ que aun hoy día expresan el grado máximo de globalización además de otras formas como por ejemplo la economía global. Las personas se conectan mas allá de credos y distancias. La música expresa en el mejor de los casos de la mejor forma posible, sensaciones tan sublimes a través de las palabras o con los sonidos. Una composición musical se construye como causa y efecto ya que es de naturaleza fluida. Comprende la razón y el sentimiento que se expresa en el ritmo y los intervalos musicales. Por consiguiente, la música se ha convertido un lenguaje básico para la ¨integración¨ de todo el género humano.

-Girando en sincronía-

Es conocida la función de la música desde hace años como herramienta de sanación, y de hecho la tradición ya marcaba una influencia directa o indirecta de las vibraciones acústicas sobre el organismo, pero no había prueba científica. Los curanderos primitivos, los chamanes y los sanadores del mundo entero sanaban con sus instrumentos y sus cánticos en una frecuencia que hacía revivir a las células de su aislamiento y restableciendo en el mejor de los casos el orden perdido.

-Simbiosis sónica-

La búsqueda del placer es un fuerte impulso connatural a la fisiología y psicología de todos los animales y del hombre. Es sabido que yoguis, lamas y otros discípulos de la sabiduría en Oriente llegan a estados de conciencia elevados y altamente placenteros a través de la música: ciertas frecuencias emitidas -y sus alícuotas (armónicos o tonos parciales)-, al vibrar en la caja de resonancia craneana, estimulan la norepinefrina y la dopamina, drogas endógenas del cerebro que se asocian con el placer.

-Sonidos sin barreras-

La música facilita el establecimiento y la permanencia de las relaciones humanas, contribuyendo a la adaptación del individuo a su medio. Por otra parte, la música es un estímulo que enriquece el proceso sensorial, cognitivo, (pensamiento, lenguaje, aprendizaje y memoria) y también enriquece los procesos motores, además de fomentar la creatividad y la disposición al cambio. Así, diversos tipos de música pueden reproducir diferentes estados de ánimo, que a su vez pueden repercutir en tareas psicomotoras y cognitivas. Todo ello depende de la actividad de nuestro sistema nervioso central.

-Tesituras-

Se podrían clasificar dos tipos principales de música en relación con sus efectos: la música sedante, que es de naturaleza melódica sostenida, y se caracteriza por tener un ritmo regular, una dinámica predecible, consonancia armónica y un timbre vocal e instrumental reconocido con efectos tranquilizantes. La música estimulante, que aumenta la energía corporal, induce a la acción y estimula las emociones.

La música influye sobre el individuo a 2 niveles primarios diferentes: la movilización y la musicalización: la movilización: la música es energía y por tanto moviliza a los seres humanos a partir de su nacimiento y aún desde la etapa prenatal. A través de la escucha o la creación, la música imprime una energía de carácter ¨inter-inclusivo¨ que circula libremente en el interior de la persona para proyectarse después a través de las múltiples vías de expresión disponibles y dando como resultado un acercamiento a toda persona sin importar credos, distancias o raza.

-Unión armónica-

La música que proviene del ¨entorno¨ o de la experiencia sonora que rodea al individuo pasa a integrar un, digamos, archivo personal, lo que puede denominarse como mundo sonoro interno. Por tanto, nuestra conducta musical es una proyección de la personalidad, utilizando un lenguaje no verbal. Así, escuchando o produciendo música nos manifestamos tal como somos o como nos encontramos en un momento determinado, reaccionando de forma pasiva, activa, hiperactiva, temerosa… Cada individuo suele consumir la música adecuada para sus necesidades, ya sea absorbiéndole de forma pasiva o creándole de forma activa. Toda expresión musical conforma un discurso no verbal que refleja ciertos aspectos del mundo sonoro interno y provoca la movilización y consiguiente proyección del mundo sonoro con fines expresivos y de ¨interconexión¨ a  un nivel nunca antes visto.

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