¿Qué pasa en el cerebro cuando te enojas?

¿Podemos amar y después odiar a alguien?

Por cada atributo social o emocional positivo hay uno negativo. Si inicialmente nos gusta alguien porque es muy amable, ignoramos el costo social de ser muy amable, que a veces significa que alguna gente se aprovecha. Según el psicólogo Joe Palca, nos puede molestar entonces cuando ella o él se queda siempre trabajando hasta tarde o ayudando a sus amigos. O elegimos a alguien fuerte y estoico y después nos quejamos porque nunca comparte sus emociones. La razón es que ignoramos el costo social de estos comportamientos en las primeras citas porque vemos el mundo color de rosa. Más tarde nos damos cuenta de lo que implica eso que antes nos gustó y ahí es cuando empieza a ser molesto.

¿Molestar puede ser una ventaja?

Los atletas a veces fastidian a sus oponentes como un truco para sacarlos del juego. El ejemplo más famoso es el de Zinedine Zidane, que le dio un cabezazo a Marco Materazzi después de que éste le hiciera comentarios ofensivos (en la final de mundial de 2006). No trataba de insultarlo, sino de molestarlo. Psicólogos deportivos dicen que la gente hace esto todo el rato, tratan de fastidiar para sacar de quicio a sus rivales.

¿Qué parte de cerebro se activa cuando algo nos molesta?

De acuerdo con BBC Mundo, en un estudio reciente se pidió a los participantes que realizaran una tarea y poco después los investigadores, para molestarlos, se quejaron de que no lo estaban haciendo bien.

En ellos pudieron ver que parte del cerebro afectada era el cortex del cíngulo anterior. Este área del cerebro es la compuerta que permite a las emociones entrar en el cortex y actuar sobre ellas de forma racional.

Hubo un tiempo en que los neurocirujanos realizaban cingulotomías, es decir, quitaban esa parte del cerebro, generalmente para aliviar el dolor. Se encontró que las personas que habían sido sometidas a esta operación no se molestaban tanto como otras.

Comentario:

¿Frankenstein jugando con nuestras emociones?  La base del asunto es que el enojo, el engaño, el despojo y la deslealtad, si bien parece que en ocasiones aportan algún beneficio, actuar así nos puede llevar a situaciones verdaderamente dolorosas, de soledad y angustia.

Si alguno de nosotros comete un acto reprensible, no le gustaría que todo el mundo lo supiera. Y la humillación al ser expuesto, puede acarrear traumas y quedarse solo pues los seres humanos por naturaleza nos alejamos de quienes acostumbran tales conductas. 

Está comprobado que el enojo es el principal responsable de gran parte de nuestras enfermedades cardiovasculares. Vivir frustrado, irritado contra el mundo entero nos hace sentir infelices y nos acarrea la muerte emocional en un principio y física después.

Fuente: QUO

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