La guerra que viene será por el litio; el “oro blanco” es ya motivo de disputas en todo el mundo

 

Expertos pronostican que en unos 40 ó 50 años el mundo agotará sus reservas de petróleo. Para entonces, los países deberán encontrar fuentes alternativas para el transporte y de combustible. Varios científicos están apostando a crear de forma masiva autos híbridos y eléctricos que funcionen que sean alimentados con baterías de litio. Según el diario boliviano, El Nacional, las proyecciones más conservadoras estiman que para 2020 habrá en el mundo unos 20 millones de estos autos, aunque otros elevan esa cifra a 200 millones. Esto se suma a los millones de baterías de litio que ya se usan en teléfonos celulares, computadoras y otros dispositivos electrónicos.

En el continente americano: Bolivia, Chile y Argentina concentran más de la mitad de las 40 millones de toneladas de litio. La revista Forbes estima que el altiplano andino es una región parecida como la de Arabia Saudita; es decir, una mina de “oro blanco”. La Puna, como se le conoce a esa región, tiene cerca de 85% de ese metal. El resto se puede encontrar en China y Estados Unidos, según detalla una investigación de la revista Proceso. El semanario mexicano indica que el mercado mundial del litio está controlado por cuatro consorcios que concentran casi 70% de la capacidad de producción de derivados con alto valor agregado: Talison (Australia), SQM (Chile), Chemetall (Alemania) y FMC (Estados Unidos).

En esa región fronteriza de las tres naciones habitan los pueblos indígenas. En el caso de los pueblos nativos de argentina, han intentado alzar la voz, incluso han sido presas de amenazas y hostigamiento por las empresas y supuestos miembros del gobierno, así lo declararon 33 comunidades de la zona de Salinas Grandes ante el Tribunal Supremo argentino, para reclamar los derechos sobre sus tierras. Caso contrario pasa en Bolivia, la ley que fue promovida por Evo Morales da prioridad a estas comunidades, de hecho, ellas están por decidir si otorgan el permiso al gobierno y las empresas para construir una planta de baterías en la región. Pues por el momento, lo que más se hace en Bolivia es la extracción.

Comentario:

Si continuamos avalando este mismo sistema económico y educativo, a nivel mundial, serán muchas las guerras que se suscitarán por el dominio de minerales, metales,  agua y terreno cultivable. Y con lo que podemos contar que seguiremos teniendo es más contaminación y daños para el medio ambiente. De hecho, es muy probable, que en el futuro ya no habrá ninguna guerra, porque ya lo habremos destruido todo. Necesitamos una sociedad que ya no piense en beneficios personales, sino en el bien común de todo el planeta. Sola así garantizaremos que no haya conflictos en el futuro, y sobretodo que tendremos un verdadero equilibrio con nuestro medio ambiente.

La sustracción de litio provoca que el ecosistema sea contaminado o eliminado, como el caso de la tala de montes. En muchas ocasiones, el agua en lugar de que llegue a los poblados es dirigida intencionalmente para las mineras, afectando la vida de los campesinos, de sus animales y de sus cultivos.

Este año Bolivia implementó la reapertura de un aeropuerto en el municipio de Potosí, muy cerca de la frontera. Esta medida se tomó para que expertos, turistas e los empresarios tengan la oportunidad de llegar más fácil a las minas e instalaciones de la nueva planta de litio de carbono que existe en el suroeste de país andino.

El litio se usa en cantidades muy pequeñas. En baterías de computadoras y celulares se emplean cantidades mínimas, pero incluso en baterías para autos esta sustancia representa solamente el 5% del producto total. Por eso muchas personas han comenzado a acaparar este fructífero mercado.

Los científicos creen que la verdadera fortuna asociada al litio no está en la extracción, sino en el valor agregado. Es decir, los productos que se pueden hacer a partir de este metal. Actualmente, la industria de las baterías de litio está en manos de países asiáticos, en especial Japón, y de Estados Unidos, que ha invertido cifras millonarias para desarrollar ese mercado.

En el caso de Bolivia, Lithium y Food Corporation son las dos empresas que tienen hegemonía en el país andino, tanto en la explotación y producción como en la tecnología para obtener litio metálico, “elemento clave en el proceso de fusión nuclear, que controla y evita la radioactividad”.

En el caso de México, la minera Piero Sutti, SA de CV halló la presencia de litio y potasio en un área entre los estados norteños de Zacatecas y San Luis Potosí, y para su propietario Martín Sutti permitiría ubicar a México al nivel de Chile, el principal productor mundial de un metal con un uso creciente en el mercado. Esta noticia, dada a conocer a principios de este mes, han desatado el interés de decenas de mineras extranjeras expertas en este metal, debido a que en el país no se explota ni litio ni potasio. Sin embargo, serán empresarios españoles quien se encarguen de esto, pues ya han firmado contrato con Piero Sutti.

Fuente: Sin Embargo

También te podría gustar...

1 respuesta

  1. Darwin salazar dice:

    Parec mentira pero lamentablemente somos el peor depredador q existe en el mundo dnd llega la mano d el hombre se acaba la vida somos una plaga q arraza con todo sin importar las concecuencias.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *