El precio de la paz

 

Creo que más de uno quedamos sorprendidos al leer la noticia de que a la Unión Europea le ha sido concedido el premio Nobel de la paz. Y si, no deja de sorprender. Realmente es una gran inyección de moral en medio de la gran crisis en la que se ha sumido toda Europa y que se cierne sobre ella como un fantasma, que nos recuerda ya una historia conocida en el pasado y que no deja de preocupar, pues nos recuerda las dos pasadas guerras mundiales, que dejaron heridas que aun no han sido sanadas en su totalidad. Podríamos identificar este fantasma y darle un rostro conocido, revelando de nuevo a una ideología que creíamos vencida: las dictaduras fascistas y comunistas.

Pero en realidad jamás desaparecieron del pensamiento ideológico, tras una máscara de democracia o socialdemocracia. Y solo faltaba que de nuevo se dieran las condiciones adecuadas, como el caldo de cultivo de un virus fatal.  Y es esta crisis globalizada la que revela en la realidad una gran preocupación de que se pueda convertir en una nueva guerra mundial  y que además se extienda a todo el mundo. Hablamos de 60 años de paz, que en realidad no han sido tan pacíficos, pues ha habido brotes acá y allá de violencia y “pequeñas escaramuzas” que nos dan el indicio de  que en realidad  la enfermedad de Europa no ha sido curada, como lo fue la guerra de Bosnia en los Balcanes en la década de los 90. Ahora, esta “crisis global” envuelve todos los aspectos, políticos, económicos, educativos, familiares, etc. Y así como puede representar un gran peligro, no solo para Europa, sino para el mundo entero, así también puede representar la gran oportunidad para revelar y llevar a cabo un gran salto, digámoslo así, evolutivo, para toda la humanidad y creo este es el gran reto que enfrenta Europa en este momento. 

Muchos científicos en todas las áreas empiezan a darse cuenta que el camino que hemos tomado esta equivocado, que repetir y tratar de sanar los problemas con las viejas formulas, en lo económico, social y educativo, solo ha servido para exacerbar aun más el problema y la enfermedad amenaza con extenderse y agravarse. Nos damos cuenta que no ha sido posible resolver la crisis financiera simplemente inyectando más dinero a los bancos, la vieja fórmula ya no funciona ¿A dónde han ido a parar los miles de millones de Euros invertidos, tratando de solventar deudas soberanas o de bancos y gobiernos en bancarrota? Creo que podemos decirlo muy claramente o a la “basura” o a bolsillos particulares, pero no han resuelto ni el problema de la deuda, ni han servido para reactivar la economía o crear nuevos empleos. Basta con preguntarles a Grecia, Portugal y ahora a España e Italia, quienes enfrentan posibles  rescates financieros, recortes presupuestales, que sabemos solo llevaran a la creación de una sociedad más empobrecida, mas frustrada y a problemas sociales más agudizados, muy similares a lo que vimos ya, antes de la segunda guerra mundial.

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El viejo sistema económico pretende como una “ley” determinar que el crecimiento es siempre sinónimo de progreso, lo cual nos ha llevado a una línea de pensamiento  de que crecimiento ilimitado es siempre progreso ilimitado. Y va de la mano de un enunciado común de que “crecimiento” es igual a bienestar y desarrollo. Pero la formula se rompió cuando nos dimos cuenta que es imposible un crecimiento ilimitado en un mundo con recursos limitados. Para plantearlo en términos aparentemente simplistas.

Pero en realidad el llamado de los científicos y estudiosos del tema nos llevan a una voz de alerta y nos recomiendan que lo mejor es volver a lo que hoy se llama un consumo responsable. Muchos incluso tratan el tema del “decrecimiento” como una formula o una solución a la “crisis”. Sabemos que implementar una solución  “nueva” requerirá de un gran esfuerzo, un gran ingenio y una alta dosis de educación dentro de la misma sociedad. ¿Porque?! ¡Lo primero que tenemos que ver es que nada sucede porque si! La Unión Europea en realidad aun no es una “Unión Europea” y este es realmente el reto, ser capaces de entender y trabajar “unidos” en realidad requiere de un esfuerzo y un cambio y los cambios reales solo sucederán cuando cambiemos al hombre mismo y la relaciones que hay entre ellos, llegando  a crear  una conexión distinta, tal como la naturaleza misma nos está mostrando ahora que debería ser, cuando nos dice y nos muestra que nuestra manera antigua de relación en lo económico, social, educativo, tiene que cambiar y hacerse integral y solo puede hacerse a través de cambiar a el hombre y si cambiamos a el hombre, cambiamos la sociedad, pues la sociedad somos nosotros, la sociedad no es un “ente” abstracto que existe fuera de nosotros, somos nosotros mismos y nuestras interrelaciones y si cambiamos estas interrelaciones, cambiamos a la sociedad.

El cambio no podrá venir de los gobiernos, no les corresponde a ellos hacer estas correcciones en las relaciones de la sociedad, sino implementarlos. Los gobiernos no son todopoderosos. En las condiciones actuales de la Unión Europea, las soluciones ya no se hallan en manos de los gobiernos, pues hemos visto que ellos no tienen la solución para el cambio, este tiene que hacerlo el pueblo, ejerciendo presión sobre el gobierno. En realidad el cambio se da cuando cambia el pueblo, su mentalidad y esto requiere de una nueva educación hacia una sociedad que sea capaz y que busque una verdadera unión y de allí se ejerce presión a los gobiernos mediante lo cual se cree una legislación donde se establezca su realización. ¡Esperemos que seamos capaces de encontrar dentro de nosotros este punto de unión, que nos permita sentirnos unidos aun dentro de la pluralidad!

Necesito de Todos, Necesito de Ti

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1 respuesta

  1. Aqui en Moreno Valley, California, USA. Estamos hoy creando un estilo de vida que llamamos «DIAMANTE». Somos un grupo de personas que compartimos el sentir de que la verdadera solucion a los problemas sociales economicos y morales no esta en seguir o no seguir a un partido politico o en apoyar y admirar a una sola persona, si no en aportar cada uno lo mejor de si para poder avanzar todos hacia el bien comun.

    Gracias por este espacio.

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