Fuerte polémica por el voto juvenil

 

Una intensa polémica causó en todo el arco político la propuesta del oficialismo de instaurar el voto optativo de los jóvenes de 16 a 18 años. Mientras que legisladores y dirigentes kirchneristas elogiaron la idea, en la oposición las posturas se mostraron divididas, situación que le facilitaría al Gobierno la aprobación de la ley en el Congreso.

En efecto, con el apoyo del Frente Amplio Progresista (FAP), cuyos principales dirigentes respaldaron ayer la controvertida iniciativa , el oficialismo alcanzaría con creces la mayoría agravada que exige la Constitución Nacional para la sanción de una norma de esta naturaleza, porque se trata de una reforma del Código Electoral. En la Cámara de Diputados se requieren 129 votos positivos, y en el Senado, 37.

Además del voto joven, se discutirá también la posibilidad del voto optativo para los extranjeros con al menos dos años de residencia en el país; ambas iniciativas pertenecen al senador oficialista Aníbal Fernández y de ser convertidas en ley unos 3 millones de nuevos votantes se incorporarán en el padrón electoral.

La Casa Rosada, entusiasmada con la idea de sumar una masa de votantes de jóvenes afines en las próximas elecciones legislativas, ya impartió la orden de que el debate arranque en el Senado. Sin embargo, todavía no fijó fecha de tratamiento de la iniciativa; bien es sabido que cuando el kirchnerismo está decidido a aprobar una ley, la apura sin miramientos.

Comentario:

En todo el mundo la gente está comenzando a cambiar su comportamiento—sienten que sus gobiernos no están funcionando apropiadamente y no pueden proporcionar las soluciones a sus problemas. Muchos experimentan la necesidad de salir a la calle y reunirse con otras personas que tienen ideas semejantes.

Exponen diversas razones para tales reuniones, dependiendo del país. En el Mundo Árabe protestan porque quieren democracia y libertad de expresión. En Europa exigen soluciones a los problemas de desempleo y a las medidas de austeridad, y en Estados Unidos se trata del 1% que posee la riqueza contra el 99% que no la tiene. Aquí se trata del voto juvenil.

La unidad de los manifestantes coincide con las nuevas leyes del mundo globalizado. Esta congruencia añade fuerza a las protestas, frente  a la cual los gobiernos no pueden permanecer indiferentes. Sin embargo, para que las protestas tengan éxito, deben estar en armonía con la ley de la globalización. Cualquier solución que favorezca a un sector o facción sobre el otro es tan egocéntrica como el sistema actual, y por lo tanto está condenada al fracaso.

Hoy en día, cualquier grupo de presión que se beneficie a sí mismo a expensas de los demás sólo intensificará las luchas de poder que ya existen, y acelerará la decadencia de la sociedad y la economía de ese país. La nueva situación del mundo requiere que todos nosotros, desde el ciudadano común hasta los dirigentes, resolvamos nuestros problemas por medio de la deliberación, consideración y garantía de que pensamos los unos en los otros.

«Es un tema muy controvertido. Hasta el rector del Colegio Nacional de Buenos Aires salió a cuestionarlo», analizó ayer un referente opositor.

En la oposición, las posturas son diversas. Mientras en el FAP prima una opinión positiva sobre la propuesta oficialista, en la UCR y en la Coalición Cívica predominan los recelos y las suspicacias sobre las intenciones políticas que perseguiría la Casa Rosada. Sin embargo, al mismo tiempo los radicales apoyan la idea de ampliar la participación electoral a jóvenes votantes.

En cambio, en el Frente Peronista y Unión por Todos de Patricia Bullrich el rechazo es total. El bloque de Pro aún no definió su postura.

El oficialismo, por su parte, exhibió su apoyo sin fisuras. «Estaríamos ampliando la frontera de derechos a los más jóvenes. Hay países que ya permiten que se vote a partir de los 16 años, como Brasil, Ecuador», destacó el ministro del Interior, Florencio Randazzo.

También el gobernador bonaerense, Daniel Scioli, calificó como «una propuesta muy interesante» el proyecto y afirmó que la Argentina vive «una democracia intensa, y cuanto más se abren canales de participación, mejor».

Desde la otra vereda, el diputado Francisco de Narváez (Frente Peronista) consideró que el proyecto oficialista «es una maniobra electoral para ampliar el padrón en una elección compleja para el oficialismo el año próximo» y recordó que «cuando el menemismo planteó la re-reelección, también se hablaba del voto de los adolescentes».

«Me indigna -sostuvo el también diputado del Frente Peronista Eduardo Amadeo-. El oficialismo no ha podido resolver el problema dramático de los pibes para prepararlos para la vida y ahora quieren que voten».

Desde la Coalición Cívica, el jefe de bloque de diputados, Alfonso Prat-Gay, también expresó sus reparos. «Esto demuestra que el oficialismo está desesperado por la reelección de Cristina Kirchner. Quiere avanzar con el voto joven en lugar de mejorar el actual sistema electoral con la boleta única», sostuvo.

El presidente de la UCR, Mario Barletta, al igual que los senadores Ernesto Sanz y Gerardo Morales y los diputados Ricardo Gil Lavedra y Miguel Bazze cuestionaron la oportunidad de la propuesta.

«No la impulsan buenos motivos, sino más bien el afán por la perpetuación en el poder», sostuvo Gil Lavedra, quien, no obstante, dijo que está de acuerdo con ampliar la masa de votantes con los jóvenes mayores de 16 años. «Pero el voto debe ser obligatorio para que no vulnere el espíritu constitucional», sostuvo.

La diputada del GEN Margarita Stolbizer expresó: «Todo lo que implica una apertura de las participaciones parece siempre positivo o simpático, pero el problema es que se vaya constituyendo un elemento riesgoso en el actual contexto y con este gobierno». Su colega de bloque Gerardo Milman expresó su apoyo sin ambages: «Es una manera de incentivar el compromiso ciudadano de la juventud menor de 16 años, para tomar decisiones, involucrarse y participar de forma responsable y solidaria».

En similar sentido se expresó su compañero del socialismo Roy Cortina. «Todo debate que incluya las distintas problemáticas de la juventud en la Argentina es interesante, pero me gustaría que ese debate se dé en un marco más integral sobre los jóvenes», sostuvo

Fuente: La Nación

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